Óscar, el maquinista
El PP solo se ha contenido durante un día antes de empezar a ametrallar al Gobierno de España por el funesto accidente ferroviario que ha costado la vida a cuarenta y cinco personas.
Al principio la gente creía que el partido se había civilizado y que no iba a volver a utilizar los muertos como arma política arrojadiza. Qué equivocados estábamos. A las 24 horas ha comenzado su ofensiva para no quedarse detrás de la ultraderecha española, a la que cada vez imita más.
Seguramente la contención primera podría deberse a que las dos tragedias ferroviarias más graves ocurridas en España durante este siglo se produjeron cuando el PP estaba en el gobierno: la primera con Aznar y la segunda con M. Rajoy.
La oposición ha vuelto a las andadas y se ha lanzado contra los muertos como buitres carroñeros. El único que ha mantenido cierta elegancia y cordura es el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla. En las antípodas de Isabel Díaz Ayuso, que ha vuelto a usar a los muertos para hacer olvidar a los suyos con la........
