Petro y Trump: alivio sin giro
Sin anuncios relevantes, el encuentro entre el presidente colombiano y el estadounidense dejó una tregua funcional, marcada por el narcotráfico, las sanciones, Venezuela y una relación desigual con que, por ahora, se evita una escalada
Gustavo Petro habló como quien respira aliviado. “Del 1 al 10, para mis expectativas, la reunión fue un 9”, dijo a la prensa pocas horas después de salir de la Casa Blanca.
Acompañó la frase con elogios personales al anfitrión, destacó el aspecto del edificio y enumeró, con cuidado, los temas abordados: transición energética, Venezuela, narcotráfico y erradicación de la hoja de coca. El mensaje fue claro: una reunión cordial, ordenada y, sobre todo, sin sobresaltos.
El tono no es un detalle menor. Petro llegó a Washington tras semanas de tensiones bilaterales, amenazas y duros cruces verbales entre ambos gobiernos. El encuentro había sido pactado con antelación, aunque se producía en un contexto marcado por la fricción.
Visitó el Despacho Oval en el tramo final de su mandato, sin posibilidad de reelección y con el legado como principal activo político. Después de un año de sanciones y desencuentros, salir con una evaluación positiva no es triunfalismo; es alivio. En política exterior, muchas veces, el éxito consiste simplemente en que nada empeore.
Un encuentro para cerrar sin incendios
La reunión no estaba pensada para inaugurar una nueva etapa estratégica, sino para evitar un cierre traumático de la relación bilateral.
Petro llega con Colombia bajo presión de Washington en la lucha antidrogas, cuestionada más por no ajustarse al enfoque estadounidense que por falta de resultados. Con sanciones financieras vigentes y una oposición interna que apuesta por........
