El mismo ser humano de siempre
El mismo ser humano de siempre
Ernesto Fernández Domínguez
Ernesto Fernández Domínguez
Autor(es): Ernesto Fernández Domínguez
BOHEMIA ofrece a sus lectores el testimonio de quien estuvo al frente de misiones encomendadas directamente por el entonces Comandante Raúl Castro
En casa de un amigo común conocí al comandante del Ejército Rebelde Pedro Luis –su nombre de guerra. Allí, con cierta sistematicidad, varios vecinos y amistades nos reuníamos, charlábamos, hacíamos bromas. Las vivencias y anécdotas personales brotaban solas y todos, sin excepción, las escuchábamos con mucho detenimiento. Unos contaban su paso por las lomas del Escambray persiguiendo a los bandidos; otros narraban vivencias de la campaña de alfabetización o de la escalada a los Cinco Picos.
Sin embargo, las anécdotas más atrayentes fueron las del comandante Pedro Luis –su verdadero nombre es Manuel Quiñones Clavelo– espirituano de pura sangre. El porte marcial, que traslada a sus gestos y palabras, imprime a la narrativa una imantación especial. Cuando habla, parece estar viviendo, una vez más, su paso por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
“Conocí al entonces comandante Raúl Castro Ruz en una madrugada de marzo de 1959 –comenzó diciendo en una ocasión–, me encontraba en la ciudad de Santa Clara, donde yo era segundo jefe de la Policía Nacional Revolucionaria. Con anterioridad me había incorporado a la Columna 8 Ciro Redondo, en la que conocí al Che y a Ramiro Valdés. Recibí una citación para La Habana… Y allí estaba Raúl: muy joven, recién llegado de la Sierra Maestra, aún tenía el pelo largo.
“Me asigna la tarea de crear un órgano, junto con otros compañeros, encargado de monitorear cualquier suceso inusual o que pudiese afectar el rumbo correcto de la Revolución dentro de las filas de los........
