Cuando la ley se queda atrás
Si el crimen organizado se adapta, el Estado también debe hacerlo. Si la tecnología evade la ley, la ley debe alcanzarla.
Hablar de seguridad en Chile dejó de ser abstracto: hoy es una preocupación cotidiana presente en familias, barrios y medios, reflejo de un país donde el crimen organizado ha cambiado en forma, velocidad y capacidad de daño. Pero hay un problema poco explicitado: mientras la delincuencia evoluciona, la ley no lo hace al mismo ritmo.
Enfrentamos un fenómeno nuevo y peligroso. Ya no se trata solo de armas de contrabando o mercados ilegales tradicionales, sino de armas fabricadas en casas, talleres clandestinos o a partir........
