El peor KPI de la era de la inteligencia artificial
Jensen Huang, CEO de Nvidia, afirmó que se sentiría “profundamente alarmado” si un ingeniero que gana US$500.000 al año no consumiera al menos US$250.000 en tokens de inteligencia artificial. La intuición parece razonable: un profesional altamente remunerado debería aprovechar las nuevas herramientas. El problema es que esa afirmación transforma el gasto en IA en un indicador de productividad. Económicamente, es una mala idea.
Los tokens son un insumo, no un resultado. Medir a un programador por el cómputo que consume equivale a evaluar una fábrica por su consumo eléctrico, un hospital por la cantidad de exámenes solicitados o una universidad por el número de páginas escritas. Más consumo puede reflejar actividad, pero también ineficiencia. Cuando una empresa premia el uso de recursos en lugar del valor generado, incentiva el sobreconsumo.
Aquí opera la ley de........
