La Iglesia y su coherencia frente al Estado laico
La reciente condena de la congregación salesiana a indemnizar a ocho víctimas de abusos sexuales marca un hito importante en un asunto que ha venido enlodando a la Iglesia Católica durante muchos años. La sentencia del Séptimo Juzgado Civil de Santiago establece que “existió un patrón sistemático e institucional de encubrimiento por parte de la congregación”. Es un fallo considerado inédito, pues responsabiliza directamente a una orden religiosa de las omisiones y la protección institucional de los sacerdotes abusadores.
Con esta decisión judicial vuelven a abrirse heridas profundas que han marcado a generaciones de niños y adolescentes. Reaparece también una reflexión de fondo que, pese al paso del tiempo, conserva toda su dolorosa vigencia.
Los numerosos abusos de menores en Chile por parte de eclesiásticos no constituyen una excepción a lo ocurrido en otros países. En Irlanda, las investigaciones sobre colegios e instituciones religiosas revelaron que durante décadas, existió una verdadera cultura de abusos y silencios. En Francia, la comisión independiente encargada de investigar estos asuntos estimó en más de doscientas mil las víctimas de sacerdotes y monjas desde 1950 hasta la fecha. En Alemania, Australia, Canadá, Estados Unidos, España y otros países, se han descrito patrones similares, con encubrimientos institucionales, incluso en el seno mismo del Santo Oficio del Vaticano.
La responsabilidad institucional
Este drama social va mucho más allá de los casos individuales y revela una crisis sistémica en el clero católico. Aunque los delitos son siempre personales y los tribunales sancionan a quienes los cometen, resulta imposible ignorar el silencio de numerosas autoridades eclesiásticas. Es más, con las investigaciones canónicas internas que sustituyeron denuncias penales, las disculpas tardías, los traslados ocultos de sacerdotes confesos de abusos a otras ciudades o países, y con una........
