Treinta días no es un favor: es lo que corresponde para las Pymes
Detrás de cada Pyme hay mucho más que una factura. Hay una familia que arriesgó sus ahorros, trabajadores que esperan su sueldo, proveedores que deben ser pagados y una persona que, todos los días, abre la cortina de su negocio sin saber con certeza cómo terminará el mes.
Por eso, cuando una pequeña empresa entrega un producto o presta un servicio, no está pidiendo un favor al exigir que le paguen. Está exigiendo algo mucho más sencillo: recibir, en un plazo razonable, el dinero por un trabajo que ya hizo.
Chile dio un paso importante cuando estableció el pago a 30 días. Pero una ley que dice 30 días y que en la práctica permite que una Pyme espere 60, 90 o incluso más para recibir su dinero no está cumpliendo su propósito. Tenemos que hacer que el pago a 30 días sea efectivo.
Una gran empresa puede tener espalda financiera para esperar. Una pequeña empresa muchas veces no. Mientras espera que le paguen una factura, tiene que pagar remuneraciones,........
