La república también se cuida en las formas
En tiempos donde el mundo parece inclinarse hacia el ruido y la confrontación permanente, Chile haría bien en cuidar lo que lo ha distinguido por décadas: su tradición republicana.
En tiempos convulsos, tanto a nivel nacional como internacional, lo que más se necesita es buena política y buena crianza. Vivimos días en que el mundo parece caminar al borde de sus propias fracturas: guerras abiertas, tensiones comerciales, democracias cuestionadas y una política cada vez más dominada por el grito fácil y la provocación.
En ese contexto, uno esperaría que nuestros líderes fueran capaces de refugiarse en lo mejor de la tradición republicana chilena: la sobriedad, el respeto institucional y la dignidad de las formas.
Los cambios de mando presidenciales en Chile han sido, históricamente, uno de esos rituales donde la República se reconoce a sí misma. No se trata solo de una ceremonia protocolar; es la demostración práctica de que el poder no pertenece a una persona ni a un partido, sino a las........
