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A propósito de ideologismos: un proyectil que se lanza sin pensar mucho

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10.03.2026

¿Cuándo una convicción se vuelve ideologismo? Cuando deja de escuchar, cuando convierte el Estado en terreno a su antojo o el mercado en dogma político, cuando el argumento no busca entenderse con el otro, sino clausurar la discusión.

En Chile la palabra ideologismo se usa como un proyectil, se lanza sin pensarlo mucho, y hace años que cae en el mismo lugar: la izquierda, el gobierno Boric, los progres. Permisología, educación, relaciones exteriores. Ahí, dicen, estaría la manía doctrinaria que reemplaza la realidad por una consigna.

Por cierto, los permisos para la inversión y educación sirven de muestra de cómo ideologizar proyectos donde habría que afinar coordinación, plazos y criterios técnicos. Y en educación se discute el currículum como si fuera neutro o, al revés, como si fuera un mero dique ante la derecha conservadora.

En ambos casos, el tropiezo es el mismo: convertir herramientas de gestión pública en banderas de realización ideológica. Por ello, hay algo de cierto en esa acusación, pero también hay una maniobra discursiva que funciona porque presupone que el ideologismo es patrimonio exclusivo del bando contrario, como si la derecha y, sobre todo, el mundo empresarial fueran una república de técnicos sobrios, guiados por la evidencia y la lógica de los balances. No es así, y a menudo ocurre exactamente al revés.

En suma, ideologismo suele significar “hacer política con valores que no me gustan”. Sirve para no discutir el fondo, pues basta etiquetar una política pública como “ideológica” para sugerir que es irresponsable, infantil o peligrosa.

Pero la evidencia cotidiana muestra algo difícil de desmentir: el ideologismo no desaparece cuando se cambia de vereda, solo cambia de registro y de vocablos más elegantes: sentido común, eficiencia, modernización, libertad. Palabras que pueden ser razonables, pero que también pueden operar como sellos publicitarios, pegarlos y listo.

La pregunta que vale es otra: ¿cuándo una convicción se vuelve ideologismo? Cuando deja de escuchar, cuando convierte el Estado en terreno a su antojo o el........

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