menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El delicado tema de la mediación cultural en Luciano Bianciardi

28 0
26.06.2026

Una buena idea de Luciano Bianciardi la de implementar un bibliobús (un Lancia Ardea acondicionado) para llevar los libros de la Biblioteca Chelliana de Grosseto, en su calidad de director, a los olvidados habitantes costeros de la Maremma que por a, b o c motivos no iban a pedir libros ni a leer revistas.

Rodadas culturales por caminos de tierra que también lo pusieron en contacto con los mineros de Ribolla, de más al norte, experiencia que luego le permitiría escribir I minatori della Maremma (Los mineros de la Maremma, con Carlo Cassola), dando cuenta de las más que precarias condiciones laborales y el desastre de la explosión de gas grisú en un socavón que mató a 43 mineros en 1954. El libro impactó de tal manera en la opinión que la legislación exigió mejoras de seguridad y sanitarias en la mina, contrariando los intereses de la propietaria Montecatini.

También la iniciativa del Círculo del Cine para exhibir el neorrealismo italiano, como las conferencias de escritores y el exhaustivo trabajo de catalogación de la Chelliana, que sufrió el deterioro de la guerra afectando infraestructura y a las propias colecciones y depósitos, sumado a una inundación devastadora que la puso en peligro.

Toda esta experiencia de buena vecindad, conservación y deseo de difundir los bienes culturales en la provincia, incuba lo que sería El trabajo cultural (Il lavoro culturale, 1957, Feltrinelli), la primera novela de Bianciardi, pero ya en un tono satírico y hasta descreído. Una mirada más maldita desde Milán, ciudad en la que el autor la escribió, tal vez contaminado por el tráfago cultural de la gran ciudad y sus malas prácticas industriales.

Recordemos que Bianciardi llegó a Milán a trabajar en la naciente editorial Feltrinelli para armar una colección de autores universales contemporáneos, y a cargo de traducciones del inglés de las que él mismo se noticiaba con provecho para su obra. Pero fue despedido por impuntualidades, por haragán, por no ser lo productivo que........

© BioBioChile