Elecciones generales en Perú: ¿otro sombrero se asoma?
La segunda vuelta no solo enfrentará a dos candidatos, sino a dos visiones de país, en un clima donde la legitimidad será tan importante como el resultado mismo.
El Perú vuelve a enfrentarse a un momento decisivo. El actual proceso electoral no solo definirá al próximo presidente para el periodo 2026–2031 -quien asumirá el 28 de julio-, sino que también vuelve a evidenciar una constante preocupante en su sistema político: fragmentación extrema, instituciones tensionadas y una polarización que, lejos de disiparse, se consolida elección tras elección.
Según datos oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 91,070% de actas contabilizadas, Keiko Fujimori alcanza el 17,008% de los votos válidos, seguida por Roberto Sánchez con un 12,058%. Aunque en distintos momentos se habló de un eventual triple empate con Rafael López Aliaga y Jorge Nieto, lo cierto es que, con la información oficial disponible, todo indica que Fujimori y Sánchez disputarían la segunda vuelta prevista para el 7 de junio.
El patrón se repite. En la elección anterior, Keiko Fujimori ya había llegado al balotaje frente al profesor Pedro Castillo, en una contienda que dividió profundamente al país. Hoy, Perú vuelve a ese escenario binario, donde proyectos políticos opuestos canalizan un electorado fragmentado y, en muchos casos, más movilizado por el rechazo que por la adhesión.
Fujimori, en su cuarta candidatura presidencial, representa una propuesta de continuidad del modelo económico, con énfasis en la estabilidad macroeconómica, el fortalecimiento de la inversión privada y una agenda de seguridad más firme. Su base se concentra principalmente en sectores urbanos que priorizan certidumbre y........
