Alegría, bajonazo, alegría...
Sin duda, este ha sido uno de los días más complicados emocionalmente para un madridista. No es fácil que en la misma jornada festejes la llegada del fichaje más caro en la historia del club, con una pinta excelente y que puede derivar en un supercrack dada su juventud. Pero mientras que celebrábamos el aterrizaje de Diomande nos vino un bajonazo terrible al conocer que se frustraba la operación de Rodri y que, para colmo, su negativa tenía una deriva en el puente........
