Toca la bola, Mazzola
Me encantaría que mis hijos me mirasen como Sandro Mazzola miraba a su padre, Valentino, en esas fotos granates antiguas. El pequeño Sandrino creció a la sombra del ídolo y tuvo que dejarse mostacho para que dejasen de compararle con un mito del fútbol mundial, un campeonísimo fallecido en la colina de Superga, donde se estrelló el avión del Torino, el gran club italiano de los años 40, al regresar de un partido en Lisboa, cuando el chaval tenía seis años y su hermano Ferruccio (luego rival en la Lazio) cuatro. Marcado por la tragedia, Sandro, il Baffo (el bigotes) fue un one club man durante 17 temporadas en el Inter, con el que lo ganó........
