La chistera de Luis entre calambres y agujetas
Quiera o no, España es favorita para este Mundial que ya asoma. Por potencial individual y por rodaje como equipo. Por lo que ha sido capaz de hacer en el pasado más reciente y por la seguridad con la que enfoca el futuro. Mires donde mires no hay otra candidata con similares constantes vitales. El resto de selecciones, o funcionan como un reloj como bloque y les falta más jugadores diferenciales al nivel de su bandera (la Argentina de Messi), o están repletas de estrellas pero carecen de una coreografía de garantías (cómo no, Brasil). Francia, el otro gallo, quedaría a medio camino. La Selección tiene, sobre el papel, absolutamente de todo. Su problema es que en esta nueva etapa gloriosa, con una Eurocopa y una Nations en el bolsillo, hay demasiados pilares fuera de punto que causarán baja, llegarán pasados de rosca o bastante justos de forma.
Aunque hay quien en la Federación regatea los debates más alarmistas y silba como si no pasara nada, De la Fuente tiene muy en cuenta una realidad que no conviene obviar. La justicia con los que dieron gloria, la fidelidad a una idea y la confianza ciega en los campeones acabaría poniendo en riesgo el objetivo si no se toman decisiones drásticas. Ahora más que nunca no puede temblar el pulso. Mientras su prelista de 55 será esperanzadora con más de uno (jugadores y aficionados), en la convocatoria definitiva de 26 no puede haber concesiones que apelen a los sentimientos ni a las........
