Porqué se repite la historia
Aquel que tomó la presidencia Nicolas Maduro y fue secuestrado por los norteamericanos, produjo un modelo de régimen que curiosamente repite el modelo que venía generando bajo la presidencia de Maduro, pero esta vez bajo el mandato de los gringos. Proceso muy curioso ya que el régimen desde donde se justificó el secuestro fue declarado por la corte de la Florida como un régimen narcoterrorista. Delcy Rodriguez que por su papel de vicepresidente, simplemente toma el mando que ejercía Maduro, lo hace por mandato constitucional pero bajo las mismas líneas de gobierno teniendo bajo su mando prácticamente los mismos personajes.
Las órdenes que recibe bajo los gringos a pesar del nuevo comando de los norteamericanos no cambian las líneas anteriores, de allí la curiosidad del hecho. De alguna manera, los gringos dejan de lado a MCM y en general toda la oposición radical, conservando de alguna manera el régimen anterior que de alguna manera incorporaba la derecha vendida al gobierno secuestrado. Estamos entonces sufriendo la repetición bajo otros parámetros del régimen dictatorial que sí destaca como igualitaria es precisamente el arma para que nada cambie, por el contrario todo lo injusto se profundice. Esa ha sido la historia en el mundo luego de la segunda guerra, algo que de alguna manera pareciera profundizar en la medida que va pasando el tiempo. Algo que de alguna manera se profundiza en este siglo. De allí las guerras e invasiones que repiten ese mundo destructivo que estamos a punto de reiniciar en nuestro país. No se trata entonces de una repetición como tal, se trata de la vuelta a un mundo comandado por las fuerzas imperialistas ubicadas al occidente del mundo. Por tanto cuando hablamos de la repetición de los hechos que cambiarían el mundo en forma positiva donde el imperio finalmente tomaría el rótulo del igualitarismo, pero no es así, más bien termina convirtiéndose en el monstruo de la desigualdad. La repetición cambiante si no fuese por las mentiras y equivocaciones revolucionarias podríamos decir que seía un mundo de extrema felicidad, es decir igualdad.
En nuestro país pareciera que vamos por este rumbo. Lo que se dice cambiante entrando en un mundo que se dice democrático va tomando la forma de una nueva forma de dictadura. Lo que pareciera cambiar es el lenguaje político que mucho tiene que ver con la fantasía democrática norteamericana, nación que desde principios de año prácticamente comanda nuestro país. Sería fácil decir que toda distinción se hace imposible gracias a las enormes diferencias culturales que dividen el mundo. Pero si hay algo que más bien lo homogénea es el hecho cultural. Y no se trata de culturas homogéneas, que cambian mucho en el mundo, lo hacen tremendamente cambiante. Se trata precisamente de la imposiición de formas y niveles de vida, que por los fenómenos de la desigualdad y progresiva pérdida de soberanía cuya razón de ser no puede ser otra cosa que el fenómeno imperial que sí a ver vamos ya tiene miles de años de existencia, fenómeno que se radicaliza en la medida que se expande el capitalismo y las grandes potencias que imperaban sobre el mundo van perdiendo fuerza y su naturaleza naciente de corte industrialista se va convirtiendo en un capitalismo financiero dirigido desde el año 1973 bajo un papel que se impone al mundo. Podemos decir que esas son de las grandes razones por las cuales no se producen los cambios deseados y son las normativas capitalistas las que impiden toda transformación real.
Venezuela es parte de esta nueva geopolítica, quizás uno de los países donde este cambio tan interesante en los primeros años esa transformación poco a poco se hace imposible. El nacionalismo energético va perdiendo su raíz y los cambios logrados van desapareciendo por un país que de imponer su riqueza y una democracia real que permitió una enorme inmigración venida de un subcontinente se convierte en una tierra llena de pobreza, particularmente en lo que respecta a la clase trabajadora que pierde sus salarios y derechos de ley. De allí el contento de una buena parte de la población el día del nefasto Maduro.Pero hay un gran problema en todo esto. Bajo la victoria de Chávez en efecto se pudo hacer un gran cambio que podríamos llamar llamar revolucionario hasta que comienzan todos los errores de los cuales hemos hablado. Pero ya bajo el régimen dictatorial de lo que se convirtió llamarse chavismo la situación termina de cambiar por completo y no se trata de una baja del precio del petróleo. Se trata de la transformación del país en un protectorado comandado básicamente por Trump. Por ello es tan difícil saber cuál es nuestro destino inmediato y tan necesaria la rebelión que permitiría conscientemente contra la nueva situación realmente cambiante de manera regresiva. De allí ha sido tan difícil la transformación de la república,repitiéndose una historia dependiente, mucho más profunda que la de la antigua república. En definitiva como diría Agamben la historia se repite porque ella misma tiene los mismos destinos y mucho más si hablamos de la tierra continental que nos rodea. Delcy Rodriguez como nueva `presidente,rodeada de la misma esfera del convertido en madurismo, aceptando la condición de protectorado de alguna manera facilita la condicón de protectorado una vez acabada la dictadura de Maduro. Esto quiere decir que todo cambie para que nada cambie. Trump feliz porque la vieja imposición norteamericana sobre todas las esferas del continente reviven siendo la explotación del trabajo a quienes acaban con sus derechos y la enorme riqueza que empieza a tomar en sus manos, diciendolo él mismo, rescata la riqueza anteriormente nacionalizada. Se repiten todas las viejas condiciones y nuestro destino vuelve a repetirse. Nosotros por igual repetimos nuestro lema…NO HAY PUEBLO VENCIDO.
