Crisis civilizatoria, herida abierta al Sur del Orinoco, herencia de la Leyenda Colonial del Dorado
La modernidad occidental capitalista, atraviesa una crisis metabólica que va más allá de las variables económicas tradicionales; se trata de una auténtica Crisis Civilizatoria, fenómeno que expresa el agotamiento de un modelo equivocadamente sustentado en el crecimiento infinito de los bienes de la naturaleza, el dualismo cartesiano y el capitaloceno, que separa tajantemente al ser humano de la naturaleza, para mirar al mundo como mercancía y acumulación sin límites.
En la geografía venezolana, esta crisis no es una fantasía teórica, es una realidad tangible, material, violenta y acelerada al sur del río Orinoco, más precisamente en los estados Bolívar y Amazonas. Allí, la fiebre del oro, el coltán, el diamante, entre muchos otros minerales estratégicos, promovida por dinámicas financieras globales, no controladas por el Estado venezolano y la urgencia rentista estatal, se traduce en una presión extractivista sin precedentes sobre territorios ancestrales de pueblos originarios en las familias Ye'kwana, Karina, Pemón, Yanomami y Piaroa y sus respectivas etnias, por mencionar las más numerosas demográficamente en esta región amazónica, pero en peligro real de reducción poblacional.
Este artículo tiene el propósito de aproximarse empíricamente a dicha crítica situación, develando mitos académicos y sociopolíticos, apoyándonos en cinco vectores críticos de comprensión e interpretación. Antes es necesaria la revisión panorámica de errores comunes al analizar esta situación.
Errores Comunes en el Análisis de la crítica situación al Sur del Orinoco
Vamos a mirar rápidamente tres sesgos recurrentes en la literatura política y antropológica contemporánea que enturbian la comprensión del problema:
A) Foto congelada ahistórica: Muchos autores asumen que comunidades y pueblos originarios habitan en una burbuja de pureza pre moderna estática. Este sesgo impide ver cómo las dinámicas mineras han permeado las propias estructuras culturales y organización comunitaria de los pueblos originarios. Al ignorar que sectores de población originaria participan activamente coaccionados o seducidos, por las necesidades de su precaria existencia en la cadena del extractivismo artesanal, el análisis pierde capacidad real de intervención y cae en un romanticismo irreal y ahistórico.
B) El reduccionismo del Estado Fallido como causa exclusiva: numerosos análisis geopolíticos y periodísticos atribuyen el caos socio-ambiental en estos territorios, exclusivamente a la ausencia, desarticulación o corrupción de las instituciones estatales venezolanas, que existen, no hay razones para negarlas, este enfoque comete el error de ignorar que la minería al sur del Orinoco responde a una lógica transnacional y estructural de acumulación capitalista. El fenómeno también ocurre en la Amazonía brasileña o Amazonía colombiana, incluso bajo supervisión y control estatal formal, pues obedece a la voracidad material de la transición energética e industrial global financiera.
C) El aislamiento analítico territorio-cultura y separación ecológica-social: Es común encontrar informes ecológicos que miden mercurio y deforestación en........
