No podemos optar entre vencer o morir: necesario es vencer Vs. No podemos optar entre inmolarnos o rendirnos: necesario es sobrevivir
Yo no soy de esa generación que se pueda llamar joven, pero el tiempo pasa muy rápido, tanto que pareciera que los viejos envejecemos mas lento de lo que maduran los jóvenes. Me tocó maravillarme cuando unos jóvenes surgieron e impactaron al resto de la sociedad con su elocuencia y fervor patriota, tanto que llegamos a compararlos de manera romántica con aquella Sociedad Patriota de 1810-1811 y nos maravillamos y nos sentimos esperanzados de un futuro posible con esos jóvenes.
El comandante Chávez los notó y los tomó en cuenta y los atrajo al gobierno y los integró y ellos se integraron y maduraron ya no como jóvenes sino como ministros y presidentes de organizaciones y como personeros de alguna dirección gubernamental, y nosotros seguimos envejeciendo y observándolos.
Pasó como el hijo adolescente, ese que fue obediente y aprendiz, pero después empezó a hablar alto y terminó dando ordenes porque se las sabía todas mas que sus padres.
Así me siento ante las últimas declaraciones del ministro de Educación Héctor Rodríguez quien ha expuesto con crudeza la línea oficial del chavismo ante una correlación de fuerzas desfavorable, se refiere a la superioridad militar estadounidense, demostrada el 3 de enero, donde nuestro ejercito optó por "dar un paso atrás" para evitar "inmolar al pueblo".
El ya no joven ministro, comparó esta decisión con el "por ahora" de Hugo Chávez en 1992, argumentando que cuando la fuerza enemiga es claramente superior, no se debe pedir al pueblo que se sacrifique inútilmente. Por lo visto, esta declaración no es un comentario aislado: revela el núcleo pragmático de la llamada "doctrina militar bolivariana" del siglo XXI, una doctrina que, bajo el manto del nombre de Simón Bolívar, ha convertido la retirada estratégica y la preservación del poder en virtud principal.
Este enfoque contrasta........
