Ley de Amnistía: Un Llamado a la Reflexión sin Revancha
En un contexto político venezolano marcado por tensiones históricas y divisiones profundas, surge un mensaje claro y contundente: el país debe ser para todos, y todos significa todos, es decir, incluyendo por los chavistas, o no será para nadie.
¿Por que digo esto? Porque la oposición, envalentonada, creyendo que tienen de su lado a Trumpoleon, ya están cacareando sin haber puesto el huevo y contando los pollitos antes de que nazcan, jurando que amnistía e inclusión significa que saldrán de la cárcel algunos delincuentes y que los políticos que nunca han podido acceder al poder desplazarán por mandato divino a los chavistas.
"El país es para todos" esta premisa no es sólo un eslogan, sino una realidad forjada en la apertura de espacios que el chavismo ha impulsado desde 1998, pero que la terquedad política y la mala intención de la derecha ha desechado desde siempre. Fue la derecha la que se autoexcluyó del gobierno hasta la actualidad y en algunos casos no sólo se autoexcluyó sino que trabajó activamente para el fracaso de la gestión.
Desde la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, el chavismo ha representado una fuerza transformadora en Venezuela, enfocada en la inclusión social, la soberanía nacional y la redistribución de la riqueza. A lo largo de más de dos décadas, ha enfrentado golpes de Estado, sanciones internacionales y campañas mediáticas intensas. Pese a ello, sus detractores insisten en verlo como un ente derrotado o debilitado, recurriendo a "campañas" de miedo y........
