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Trump y María Corina, tienen el poder mediático, pero los cerebros desconfigurados

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08.03.2026

"En el principio era la Palabra,

y en el fin el bla-bla-bla"

Es tanta la coincidencia entre Trump y María Corina, que están esperando el final, con la misma desesperación, ansiedad y verborrea, hasta repetir las mismas palabras, como loros enjaulados, que de tanto oír el mismo palabrerío se convierten en unos animalitos muy graciosos, dando la ligera impresión de poseer un alto grado de inteligencia, pero al final queda demostrado, que dé tanto oír más de lo mismo, terminan convertidos en unos oyentes repetitivos y si le cambian el libreto, para lo único que sirven es para dar la patica. Total, dos personajes extremadamente peligrosos y para complementar el escandaloso trio de rufianes, se incorporó sin ninguna vacilación el Marco Rubio, de quien sobra cualquier comentario, ya que, ha dejado muy en claro su posición por demás pitiyanqui, cuando toca algún tema relacionado con: Irán, Venezuela y Cuba.

A Donald Trump, le encomendaron detener el final de la crisis del capitalismo, y desde el primer momento de llegar a la Casa Blanca, enfiló las baterías con todo lo que le parece una amenaza para los intereses de los Estados Unidos, ya que, se tomó muy en serio la confianza depositada en él por las grandes corporaciones, al empezar a experimentar de distintas maneras, pero siempre enmarcado en la misma orientación económica apoyado en el poder militar –la violencia– hasta llevar el mundo al borde de una guerra mundial, al dar un paso muy peligroso atacando a Irán de manera cobarde y traicionera, creyendo en un blanco fácil de atinar y lo que ha hecho es alborotar un verdadero avispero y no hayan como detenerlas.

Por su parte la inhabilitada, se encuentra en un estado por demás lamentable y el mismo protector de cuanta persona se presenta ofreciéndose para hacer el papel de títere, prácticamente la ve, pero no se le acerca, al presentar un supuesto candidato –Enrique Márquez– sacado del mismo basurero de la oposición, después de haber salido de prisión y no es precisamente por haberse arriesgado en favor de la patria, pero, ya sabemos de lo que es capaz el poder mediático del imperialismo, cuando se trata de atrincherarse para defender el gran capital y buscar a como dé lugar el petróleo, el recurso necesario, indispensable y vital para mover la economía de una país, como los Estados Unidos, el cual últimamente está haciendo uso del poder militar más el mediático, para de esa manera impulsar la guerra de última generación o cognitiva, que no es otra cosa, que disparar directamente en el cerebro del ser humano, hasta cambiarles la conciencia en unos papeles en blanco y de esa manera manejarlos, como niños en coche.

El momento por el cual atraviesa la humanidad, es sumamente peligroso por la manifiesta irracionalidad incontrolable del mandatario estadounidense, de quien no se puede esperar nada positivo, después de lo que se conoce, cuando hacía sus frecuentes visitas a las orgías organizadas por Jeffrey Epstein, quien corrió con la misma suerte del chinito de RECADI, cuando el gobierno de Jaime Lusinchi, ya que, fue el único de ir preso al destapar la olla de la corrupción. La guerra en el medio oriente, es parte de las atrocidades, que, ha venido creando Trump, sin importarle la cantidad de muertos de ambos lados, pero hay episodios, que despiertan los más encendidos rechazos, porque parecen increíbles, como es la muerte de 162 personas, la mayoría niños estudiantes, producto de los bombardeos de las fuerzas estadounidenses e israelíes, del cual están acostumbrados a este tipo de acciones, para después salir con la vulgar justificación, que se equivocaron.

Antes el aparente fracaso de la guerra iniciada por Trump, contra el pueblo iraní, uno de los tres países –Irán, Venezuela y Cuba– colocados en la mira últimamente de manera programada; ahora se encuentra con una incontenible verborrea al expresar ¡Cuba va a caer dentro de poco y voy a poner a Marco Rubio, allá! de no ser por el peligro demostrado, podríamos decir, que ha entrado en una fase de culipandeo, para ocultar lo que no se esperaban, cuando osaron en atacar a un pueblo valiente, heroico y solidario, como Irán. Por lo pronto, parece que definitivamente apartó a María Corina, pero ella sigue con su cuento ¡Hasta el final! Pero no se ha dado cuenta, que el final le llegó hace rato, sin poder tocar la puerta, como le está pasando al que se cree el dueño del mundo y aspirante a dictador, como un verdadero Hitler, el cual lleva en la mente, como una obsesión la muerte, hasta el final.


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