Diez razones para redoblar la lucha antiimperialista contra el asedio a Cuba y el protectorado neocolonial en Venezuela
La nueva ofensiva imperialista de Donald Trump sobre América Latina plantea desafíos históricos para la clase trabajadora y los pueblos de la región. Washington avanza en una política de recolonización abierta del continente, retomando los postulados reaccionarios de la Doctrina Monroe y actualizándose bajo el proyecto de la llamada "Gran América del Norte", una concepción geopolítica que pretende reafirmar la hegemonía estadounidense sobre todo el hemisferio.
En diversos artículos y declaraciones impulsados por la Red Internacional de La Izquierda Diario hemos denunciado que la escalada de sanciones, bloqueos y amenazas militares contra Cuba, así como el ataque militar imperialista del 3 de enero en Venezuela, en una noche de infamia, imponiéndose un protectorado en este país con la tutela imperial sobre áreas estratégicas del Estado venezolano, forman parte de una estrategia imperialista más amplia destinada a disciplinar a América Latina y reconfigurar la región bajo los intereses de Washington.
Desde una perspectiva antiimperialista, es necesario redoblar la movilización internacional y nacional contra el asedio y la amenaza militar a Cuba y contra toda forma de dominación neocolonial sobre Venezuela. Por ello, con total independencia política de los gobiernos de la región y desde una perspectiva de la clase trabajadora e internacionalista, planteamos diez razones urgentes por las cuales es imperioso redoblar la lucha antiimperialista.
1. Porque está en juego el derecho de los pueblos a la autodeterminación
La primera razón es elemental: ningún pueblo debe aceptar que una potencia extranjera decida su destino. El imperialismo estadounidense pretende arrogarse el derecho de determinar quién gobierna en América Latina, qué modelo económico debe aplicarse y cuáles son los límites de la soberanía nacional. La amenaza permanente contra Cuba y las formas de tutela política y militar impuestas sobre Venezuela expresan exactamente eso: la negación del derecho de los pueblos a decidir su propio futuro. La defensa de la autodeterminación no implica apoyo político a ningún gobierno. Es una posición de principio frente a la injerencia imperialista. Cuando Washington interviene, no lo hace para liberar pueblos, sino para subordinarlos. Venezuela es el laboratorio militar de lo que le espera a Cuba si no detenemos esta ofensiva. La defensa de la autodeterminación de los pueblos constituye una tarea democrática elemental que la clase trabajadora debe asumir con total independencia de los gobiernos y de las clases dominantes nacionales.
2. Porque la amenaza de ataque contra Cuba busca culminar una restauración capitalista neocolonial
El bloqueo económico, financiero y energético impuesto por Estados Unidos no tiene como objetivo mejorar las condiciones de vida del pueblo cubano. Como hemos señalado desde la Red Internacional La Izquierda Diario, el propósito estratégico es provocar un colapso económico y social que facilite una transición controlada por los intereses del capital estadounidense, a lo que se prestan los sectores restauracionistas de la isla. Trump y Marco Rubio no ocultan que buscan un "cambio de régimen" a favor de sus intereses. La amenaza militar y el estrangulamiento económico buscan completar por la fuerza lo que durante décadas no pudieron conseguir mediante el bloqueo: la subordinación plena de la economía cubana a los intereses del capital imperialista. Las recientes amenazas y el endurecimiento del cerco económico forman parte de una estrategia orientada a abrir el camino para la recolonización económica de la isla. El Pentágono y los halcones de Washington buscan liquidar lo que queda de las conquistas de la revolución de 1959 y recolonizar la isla caribeña, implementando allí también un protectorado al estilo de Venezuela. Defender a Cuba frente a esa agresión es defender el derecho de un pueblo a no convertirse nuevamente en una colonia a disposición de Estados Unidos.
3. Porque el protectorado impuesto sobre Venezuela sienta un precedente peligrosísimo para toda Latinoamérica
Naturalizar cualquier forma de protectorado neocolonial en Venezuela significa aceptar que Estados Unidos puede establecer regímenes tutelados en América Latina cuando lo considere conveniente. El ataque del 3 de enero es una demostración de fuerza bruta que busca normalizar el uso de la violencia militar directa en el hemisferio para........
