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Maduro no es el enemigo, son sus actos. El enemigo puede estar dentro de tí también

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29.03.2026

13:29 (hace 17 minutos)

No hay que confundir al hombre y a la mujer con los valores y las ideas que representan. Vencer la Lógica del Capital es la meta de una revolución socialista, no la venganza personal.

El capitalismo miente por su naturaleza, engaña y manipula, es despiadado, clasista, racista, excluyente… Si una persona miente, o engaña, o manipula, o es despiadado e indiferente, racista, no es socialista ni puede serlo. Un revolucionario tiene conciencia y conciencia del deber social, habla con la verdad y es valiente, la crítica y la autocrítica es su control psicológico y moral, la reflexión, la discusión y el debate público o privado son sus armas más efectivas. Un revolucionario tiene que ser valiente para defender la revolución, el codicioso casi siempre es cobarde y astuto.

Sea lo que sea que represente Maduro, su secuestro sigue siendo una violación de nuestra soberanía. Son los jueces y el sistema judicial venezolanos los que deben juzgar cualquier delito cometido por Maduro y Cilia en el país.

Por otro lado, saquear a Venezuela acusando a Maduro de hacerlo con su propio país, es una extravagancia moral, cinismo, amoralidad impúdica. Con el secuestro de Maduro Estados Unidos viola el derecho internacional, no hay duda, el imperio se impone con un acto de fuerza, como hace con el gobierno de Cuba y quiso hacer con el gobierno de Irán. Para Donald Trump, pacificar el mundo es acabar con todos sus enemigos y competidores. Trump no hace justicia condenando a Maduro y felicitando a Delcy, hace lo que le da su perra gana.

Esto no convierte a Maduro y a su gobierno inocentes. El gobierno de Maduro ha acumulado méritos para ser juzgado, primero, por un crimen de LESA REVOLUCIÓN, por traicionar la revolución socialista y sus principios fundamentales. Y más adelante por crímenes ordinarios de violación de derechos humanos, de ineptitud, malversación, de violar la Constitución, y demás acausaciones hechas por privados, robo, abuso de poder, etc.: no solo Maduro califica para ser acusado de crímenes de lesa revolución, muchos otros en su gobierno, incluyendo a su esposa y su familia, a la interina, a su hermano, pero somos nosotros los venezolanos a quienes nos corresponde juzgarlos de acuerdo a nuestras normas... No obstante, no hay que confundir a la persona con lo que representa, el enemigo no es la persona, el enemigo es ideológico, es moral, son valores, incontinencias; las creencias no desveladas que dominan a la persona, por las que ésta debe pagar, ser juzgada por sus actos, por sus "faltas" ante sus víctimas y la sociedad.

En una confrontación ideológica y moral esta distinción es fundamental. De nada sirve odiar al individuo, porque si no es Maduro, será otro, podríamos ser nosotros mismos, si nos ablandamos. Si no es Delcy o Diosdado, será Maria Corina o Gonzalez Urrutia; si no es Padrino López, habrá otro pusilánime sin carácter capaz de hacer lo mismo y peor, de vender la Patria por dinero, si no es éste el verdugo será otro; el enemigo es político ideológico, falta de consciencia de clase y del deber social; es moral, es la falta de carácter y de coraje, es la incontinencia de la codicia, es la ignorancia, es EL SISTEMA CAPITALISTA Y SU LÓGICA, sus valores..

Vencer la Lógica del Capital, ese es el objetivo de la revolución socialista, no encarcelar a Maduro, a Delcy o a María Corina. De eso se ocupa el sistema judicial, tribunales y para eso están las leyes de la revolución y la revolución.


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