menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Relato Imaginario ( IX)

17 0
02.01.2026

A unos veinte kilómetros del límite de la ciudad, casi a la salida de la misma, al lado de un puente que llevaba año intransitable, con el sol abrasador y donde el aire apenas se movía, allí entre la maleza seca yacía el cadáver, el cual estaba en avanzado estado de descomposición. El forense se cubría la nariz y la boca con un pañuelo ante el olor insoportable, y con la otra mano se la pasaba por la frente limpiándose el sudor que le corría.

Justo en ese momento vio acercarse apresuradamente al detective, que recién llegaba. Se dirigió hacia él y saludó:

—¿Cómo anda, jefe? ¿Cómo está todo?

El detective le respondió, sacudiendo ligeramente la cabeza:

—Hola, doctor... Bueno, con todo esto encima, que se ha convertido prácticamente en un rompecabezas, y lo peor es que no conseguimos las piezas para armarlo.

Luego el forense añadió, con tono serio:

—Bueno... ¿Qué le puedo decir, jefe?

El detective interrumpió brevemente para preguntar:

—¿Y qué encontró aquí, doctor?

—Un cuerpo. Prácticamente irreconocible —recalcó el forense—. Y por lo que pude observar, a pesar del deterioro que presenta la anatomía de la víctima, tiene cinco orificios de bala sin salida. Le sacaron los ojos, mutilaron la lengua y varios dedos de los pies. Además, también presentaba desgarramiento de la piel y de algunos órganos debido al tiempo de exposición y al ataque de las aves de rapiña. Según mis cálculos, la persona lleva más de cuatro días muerta. En cuanto a los cortes de los dedos y la mutilación de la lengua: observé que los tejidos circundantes y los nervios presentan signos de reacción inflamatoria, lo que confirma que la persona estaba viva cuando le hicieron todo eso. Probablemente la hayan ejecutado en otro lugar y después la abandonaron aquí.

El........

© Aporrea