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El Dragón contra el Zamuro: Pekín le muestra los dientes a Washington…

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03.06.2026

«El zamuro cree que el cielo le pertenece porque vuela alto. Pero el dragón no vuela: domina el aire sin necesidad de alas.» ANACLETO

El Bohemio estaba en calma, esa calma tensa que precede a las grandes noticias. Era un miércoles cualquiera, pero la mañana tenía ese brillo metálico de los anuncios graves. El ventilador giraba con una lentitud deliberada, como si también él quisiera escuchar con atención antes de mezclarse en el asunto. Sobre la mesa del rincón, Anacleto había desplegado varios recortes impresos. No eran los de siempre. Eran los comunicados de la Cancillería china, las declaraciones del portavoz Lin Jian, y un mapa de las rutas energéticas que unen a Venezuela con el gigante asiático.

El pichón de periodista llegó con el teléfono caliente, pero esta vez no traía un rumor de pasillo. Traía una noticia que le quemaba los dedos. «Anacleto, esto es grande. China acaba de meterse de lleno en el caso Maduro. Pekín exige la liberación inmediata de la pareja presidencial y lanza una advertencia que golpea directamente al "felon convicted". No hablaron en voz baja, camarita. Dijeron que el secuestro fue una violación de la soberanía venezolana y de los principios de la ONU.»

Anacleto no respondió de inmediato. Encendió un cigarrillo con esa parsimonia de quien sabe que las palabras de Pekín, cuando son directas, pesan más que mil discursos en Naciones Unidas. Exhaló el humo hacia el techo y lo vio deshacerse contra las aspas. «Camarita, lo que usted acaba de leer no es una declaración diplomática de cortesía. Es una línea roja. China no pidió prudencia, no expresó preocupación. Exigió liberación inmediata. Y cuando el dragón exige, camaritas, el zamuro tiembla. Porque el zamuro, ese carroñero que viste de águila pero come de la podredumbre ajena, sabe que no puede contra el dragón en su propio territorio.»

El coronel retirado, con la mirada de quien ha estudiado geopolítica desde las trincheras, se inclinó sobre el mapa. «Anacleto, ¿por qué China arriesga tanto por Venezuela? No es solo solidaridad ideológica, ¿verdad? ¿Cuál es su verdadero interés?»

«No, coronel… no es solidaridad. Es supervivencia estratégica. China tiene inversiones multimillonarias, acuerdos energéticos y más de 600 compromisos políticos y económicos firmados con Caracas. Para Pekín, permitir la caída total de su principal aliado en Sudamérica significaría poner en riesgo años de influencia estratégica, proyectos petroleros clave y una presencia regional construida con enormes recursos financieros. No está defendiendo a Maduro por amor al arte, camarita. Está defendiendo su propio futuro energético.»

La profesora, con esa precisión de archivo que la caracteriza, desplegó un informe de la CEPAL. «Y hay algo más. China no está discutiendo la culpabilidad o inocencia del mandatario venezolano. Está cuestionando la autoridad de Washington para juzgar a un Jefe de Estado extranjero. Pekín sostiene que la captura, el traslado forzoso y el proceso judicial constituyen una violación de la soberanía venezolana y de los principios de la ONU. Y cuando el debate se traslada a la soberanía........

© Aporrea