Los terremotos, la ayuda humanitaria y la intervención
Los sismos del 24 de junio pasado son los más intensos y destructivos que se hayan documentado en Venezuela en toda su historia, con excepción del terremoto de 1812. Los efectos de la experiencia vivida se han prolongado por varias razones: la gravedad de la misma y la continuación de movimientos telúricos menores, que obedecen, por lo menos los más recientes, a la activación de otras fallas geológicas de nuestro suelo. Hubo una respuesta gubernamental inmediata: la posible, dada la situación y condiciones críticas existentes en Venezuela desde hace ya muchos años, las restricciones graves producidas por la agresión imperial del 3 de enero y las limitaciones profesionales, sociales y políticas del aparato gobernante actual. A esto se le añade, el sabotaje de todas las acciones del gobierno, por parte de una oposición deshumanizada, perversa y repugnante, y las acciones delictivas de elementos pertenecientes a la podredumbre social, presentes en todos los sectores, que siempre aprovechan lo que sea para satisfacer su rapiña.
Conocemos bien los gritos y denuncias desaforadas, sobre todo en las redes, de quienes sólo han estado presentes, para tratar de sacarle provecho........
