Sin esperanzas de salario justo pronto
Venezuela se ha llenado de potes de humo, principalmente en lo relativo a economía y política. Después del restablecimiento de las relaciones con el socio del Norte la mayoría de la población se llenó de optimismo acerca de las mejoras en la calidad de vida y donde el salario, tanto tiempo contraído representa uno de los elementos vitales. Sin embargo, nuestra mentalidad mágica a partir del aporte del petróleo, como sostiene el antropologo Corinil en su libro El Estado Mágico nos jugó en lo personal una mala jugada.
No hay soluciones mágicas, las cuentas del país no cuadran aún y los sindicatos y premios profesionales parece que han llegado a un acuerdo consensuado: iniciar las tablas salariales a partir de 200$, pero: qué dirá al respecto el imperterrito ministro del trabajo y los premios empresariales y el ejecutivo, no se sabe; otros creen que debe de estar entre 300$ a 550$, según lo observado en redes sociales virtuales. También han dicho premios de trabajadores que conviene ser moderados. Pero, en lo que no se puede conciliar con otros miembros de la Tripartita (empresarios y ejecutivo) es perder derechos. No sé puede renunciar a la retro actividad de las prestaciones sociales, es un inamovible.
La excusa dizque lo representa que los ingresos no permiten semejantes pagos, ni al Estado Nación ni a los empresarios. Eso tiene la mano trancada. Al respecto se ha oído a un tal Roib, que era militante de la Causa R y luego con el Casique Taparita se convirtió en empresario, la otra cosa es que esperan estos tigres de Fedecámaras, consecomercio, fedenaga y otros es la reforma de la Ley del Trabajador y la Trabajadora (2012), aquella que aprobara Chávez lleno de dolores indesibles; y que nunca se ha puesto en práctica, ha estado en una especie de Vacaciones, que dicen en latín los abogados. Maduro y sus asesores extranjeros con Rafael Correa a la cabeza y su grupo que tuvo aquí, inventó los bonos. Eliminó el salario. El llamado Presidente obrero. Qué contrariedad!
Claro, las medidas unilaterales, coercitivas que ahora es cuando empiezan a relajarlas no daban mucha opción, sometidos al hambre con una economía precaria, gracias también a sectores opositores conspicuos nos hicieron morder el polvo; una recuperación dizque se inició en 2020, tanto por compromiso de un grupo importante de empresarios, pero nada de aumento de salarios. Las empresas tienen asignaciones de estipendios a sus trabajadores, así, según testimonios: comercios que pagan 180$ mensual, empresas industriales que pagan 300$ a operarios, 550$ a técnicos y 1240$ a ingenieros, todo ello con el fin de conservar su talento humano. Dijeron nombres de empresas, pero no es cuestión de señalar.
Igualmente, hay empresas agropecuarias que pagan hasta 280$ a sus obreros directos. Los empleados públicos, salud, seguridad, educación son los que se sostienen con el bono de guerra económica y cesta tickets, ansiados estipendios mensuales. La solución Maduro, Correa y los demás funcionarios de medio pelo. En conclusión, no albergamos mayor esperanza de que vaya a haber un sustancial aumento salarial en Venezuela en el corto plazo, como en el trabalenguas de mi amigo Pablo Pampero: la misma gente con otro gobierno u otro gobierno con la misma gente, no da para mayores espectstivas. Ya será para finales de año cuando se sepa cómo va a quedar esta situación, porque primero tienen que complacer al empresariado extranjero y otros angelitos de Venezuela, gobiernan para la burguesía. Tal como dice en latín otro amigo, el padre Julio: Ave César, los que van a morir te saludan.
