Ciro. El rey ungido de Dios
Dentro de la gente común, por lo menos en Venezuela, el nombre de Ciro El Grande dirá muy poco, y no estoy hablando de los obreros, los campesinos, los buhoneros, las amas de casa de cualquier clase social, hablo de capas medias con estudios universitarios, de empresarios medianos exitosos e incluso de grandes empresarios. La educación y la cultura no han sido, por lo menos en los últimos 140 años, el centro de los proyectos serios de la nación venezolana. Y mientras más pasan los años, se ha vuelto peor. En 1958, hubo un repunte educativo innegable: las universidades pasan de tres oficiales y dos privadas, a una decena en pocos años; los estudiantes universitarios pasan de unos 12 mil a casi medio millón, en 15 años, aunque no siempre en instituciones proyectadas para ser de calidad. El analfabetismo se redujo enormemente, y no me importa, si los "revolucionarios", que creen que antes de ellos sólo existía la oscuridad, comienzan a vomitar insultos y consignas triunfalistas.
Ya desde finales de los 80, a raíz de la crisis económica, social y política en desarrollo, el abandono comienza a sentirse en dos sectores que habían prosperado: el de la salud........
