La Rebelión de los "Sin Corona": Lo que el Trumpismo quiere callar y Caracas ignora
Las calles de Washington, Minnesota y Portland no solo están llenas de gente; están llenas de un grito que resuena como una sentencia: #NoKings. Lo que comenzó como una respuesta a la deriva autoritaria de la segunda administración de Donald Trump se ha transformado en el movimiento de masas más grande de la historia reciente de Estados Unidos. Bajo la consigna de que "no hay reyes en una república", millones de ciudadanos desafían hoy un modelo de gobernanza por decreto, militarización de las fronteras y aventuras bélicas que han sumido al régimen estadounidense en una crisis de legitimidad sin precedentes.
El espejo de una crisis interna
Las movilizaciones actuales en EE. UU. son la manifestación de una fractura estructural. La consigna #NoKings golpea el corazón del cesarismo de Trump, quien ha pretendido gobernar a golpe y porrazos. Esta resistencia revela que el "sueño americano" se ha convertido en una pesadilla de control social y represión. La crisis interna es total: un Estado que utiliza fuerzas militarizadas contra sus propios ciudadanos.
Un faro contra el avance colonialista
Para América Latina y el resto del mundo, la lucha del pueblo estadounidense es una lección de dignidad. Mientras Trump proyecta su sombra colonialista —exigiendo "acceso total" a los recursos de otras naciones y utilizando el chantaje económico como arma—, su propio pueblo le pone un freno en casa. Esta resistencia nos enseña que el imperialismo no es un bloque monolítico; tiene grietas, y esas grietas las abren los trabajadores y los jóvenes que se niegan a ser cómplices del atropello a otras soberanías. Si los propios ciudadanos de la potencia se levantan, ¿por qué habríamos de arrodillarnos el resto de los pueblos del mundo?
La entrega de Miraflores: Delcy Rodríguez y el mimetismo con la derecha
Es aquí donde la realidad venezolana se vuelve trágica. Mientras el pueblo estadounidense confronta al "Rey" Trump, el gobierno de Delcy Rodríguez ha optado por la capitulación. Bajo una retórica de "pragmatismo", hemos visto una entrega progresiva de activos, recursos y soberanía a los intereses de Washington.
El accionar de los Rodríguez es indistinguible de lo que haría María Corina Machado si estuviera en el poder: una apertura económica ciega, la entrega de contratos petroleros preferenciales y una subordinación de facto a los dictámenes de la Casa Blanca. Delcy Rodríguez está ejecutando el programa de la derecha más rancia, traicionando la esencia de la soberanía nacional a cambio de una "estabilidad política" que solo beneficia a las élites. Miraflores es una oficina de gestión para los intereses que el movimiento #NoKings combate en las calles de Nueva York.
Un llamado a los trabajadores venezolanos
A los trabajadores venezolanos, que sufrimos el rigor de sobrevivir sin salarios y todo el resto de derechos laborales arrebatados: nuestro espejo no está en partidos políticos de cúpulas ni en la embajada gringa en Caracas. Nuestro reflejo está en esos sectores en lucha dentro del propio Estados Unidos.
Así las cosas, los trabajadores tenemos la ineludible tarea de luchar por recuperar nuestros derechos, pero hay que sumar con fuerza la confrontación al imperialismo norteamericano que ahora administra nuestros recursos a su antojo. Para ello hay que organizarnos de manera independiente del gobierno actual de Los Rodríguez que profundiza mayores políticas de ajuste y entrega, pero también del resto de las cúpulas, con María Corina machado a la cabeza.
La verdadera solidaridad internacionalista no es entre gobiernos que pactan a espaldas de la gente, sino entre pueblos que luchan por su autonomía. Es hora de recuperar lo que nos ha sido arrebatado, entendiendo que acá en Venezuela tampoco queremos "reyes", patrones, ni gobernantes entreguistas.
