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¡Vaya, Vaya! Ahora el gasolinero mayor de la ExxonMobil en Sudamérica quiere hablar con la Presidenta (E) Delcy Rodríguez

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Iniciamos nuestro escrito del día de hoy con lo siguiente: Queremos abrazar y acompañar a nuestros hermanos y hermanas de la Milicia Nacional Bolivariana en su 21 aniversario. En el marco de la Operación "Rescate de la Dignidad Nacional" que devino en el retorno de Hugo Chávez, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela en ese entonces al Palacio de Miraflores, y tres años después del Golpe de Estado de abril de 2002, creó este hoy componente de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) que no es más que el pueblo en armas.

Por otra parte, infinito agradecimiento a Clara Vega, a su extraordinario equipo de producción, a Venezolana de Televisión, a la documentalista Liliane Blaser por tomarnos en cuenta en el programa especial realizado en la noche de ayer sobre los sucesos del 11 y 12 de abril de hace 24 años. Más allá de lo que dijimos y de lo que pudimos haber dicho y que no nos dio tiempo, sentíamos el peso de la historia y una particular energía porque en el día de la Comunicación Popular, Alternativa y Revolucionaria, ni remotamente se nos había pasado por la cabeza estar en una trinchera comunicacional que en ese tiempo los sectores fascistas e imperiales pretendieron dejar "muda" además de sacarla "fuera del aire" durante más de cuarenta horas de Golpe de Estado. Y además de ver los testimonios recogidos por Lililiane, de Cotrain acompañados de la melodiosa voz de mi hermano Amílcar Briceño en su excelsa interpretación de "Febreros y Abriles" le dio un aire muy especial a ese programa. No somos los mismos después de ello y ya habrá tiempo para escribir sobre eso.

Expresado esto, ahora entremos sin más dilaciones en uno de nuestros temas recurrentes durante los últimos 11 años por lo menos, pero que producto de las dinámicas político comunicacionales de este particular momento más la partida física de nuestro tocayo Juan Tovar, no habíamos vuelto a referirnos sobre el mismo.

Recientemente Mohamed Irfaan Alí, Presidente de la República Cooperativa de Guyana, manifestó el viernes pasado su total disposición para sostener un encuentro con la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Esta apertura ocurre mientras ambas naciones mantienen una intensa disputa territorial por el Esequibo, zona que Georgetown administra y Caracas reclama como propia.

El líder guyanés ofreció estas declaraciones a la prensa local en Trinidad tras participar en la reunión anual de la Cámara de Industria y Comercio. Previamente, el ministro de Asuntos Extranjeros de Trinidad y Tobago, Sean Sobers, reconoció formalmente a Rodríguez como la presidenta legítima de Venezuela (De hecho enviarán una delegación en los próximos días a Caracas).

«Escuchen. Yo estoy abierto y dispuesto a reunirme con cualquier líder mundial, entre ellos, los de esta región», afirmó Ali ante los medios de comunicación. El presidente enfatizó que, en su rol de líder responsable, considera que el compromiso resulta fundamental para impulsar el desarrollo nacional.

Ali subrayó que el diálogo permite intensificar la integración regional y mejorar sustancialmente la calidad de vida de los ciudadanos. Estas palabras surgen en el marco del 60 aniversario de la firma del Acuerdo de Ginebra de 1966, instrumento clave en la pugna por los 159.542 kilómetros cuadrados en disputa.

Esto es importante mencionarlo y colocarlo en contexto, puesto que la Corte Internacional de Justicia (jurisdicción que no reconocemos, cabe destacar) tiene programado debatir sobre esta controversia el próximo mes de mayo durante una serie de vistas públicas. El conflicto por los límites fronterizos de esta región rica en petróleo y recursos naturales tiene su origen en el Laudo Arbitral de París de 1899.

Dicho pronunciamiento otorgó inicialmente y de manera fraudulenta la soberanía del territorio a la entonces Guyana Británica, decisión que Venezuela nunca ha reconocido y que ha protestado desde el primer momento en que se produjo considerando nulo el laudo y firmó con el Reino Unido y la entonces Guayana Británica el Acuerdo de Ginebra de 1966 para buscar una solución.

Aquel pacto determinó la creación de una comisión para resolver la histórica controversia, aunque dicho objetivo nunca llegó a materializarse. Actualmente, el Acuerdo de Ginebra funciona como un instrumento internacional vinculante depositado en la ONU y basado en las normas del derecho internacional.

La tensión escaló significativamente desde diciembre de 2023, cuando Venezuela organizó un referéndum como parte de su estrategia de recuperación del territorio Esequibo. La crisis para los guyaneses se agudizó el año pasado después de que Caracas procediera a elegir un gobernador para dicha región en comicios regionales.

A pesar de su apertura al diálogo, Ali recalcó que la postura de Guyana sobre su integridad territorial permanece firme e inamovible. «No tomaremos ninguna amenaza de manera ligera contra la soberanía de Guyana», sentenció el mandatario al reafirmar el compromiso de defender sus fronteras.

El presidente aprovechó la ocasión para agradecer a la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, por respaldar la posición guyanesa. Ali destacó que los países caribeños mantienen un papel muy importante a pesar de enfrentar retos como el alza de alimentos y huracanes.

Ya en meses anteriores, en medio del aturdimiento que teníamos luego de los bombardeos sobre Caracas y otras entidades federales de nuestro país, nos habíamos enterado más no comentamos, sobre el miedo del Presidente Alí ante el giro que han adoptado las relaciones entre EEUU y Venezuela luego del secuestro del Presidente Maduro y su esposa, la diputada y Primera Combatienta, Cilia Flores, y que esto se constituyera en un elemento desfavorable para las pretensiones de Guyana.

Pero ante estas declaraciones, nos surgen algunas inquietudes:

¿Las declaraciones del Presidente Alí son genuinas y el reflejo de una expresión real de buscarle una solución a la casi bicentenaria disputa territorial, o son otras sus intenciones?

¿O será más bien que alguna transnacional petrolera que tiene un tiempo haciendo explotaciones petroleras en Guyana y que pretende regresar a Venezuela y hacer negocios, le dio la orden al mandatario guyanés de buscar canales de entendimiento con la actual mandataria encargada de Venezuela y buscar una salida amistosa a la controversia?

Solo el General Tiempo, que además de Dios, es el único que no se equivoca, será el que realmente determinará quién tiene la razón.

¡Bolívar y Chávez Viven. Sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

¡Leales siempre: Traidores Nunca!


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