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Mi pobre país a la deriva. Qué rumbo se puede avizorar en este manicomio … No creo en nadie…

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01.09.2026

Queremos volver a Sábado Sensacional y VTV está poniendo su granito de arena. Estamos ansiosos por ser decentes porque la verdad que ser chavista es feo, lo estamos descubriendo ahora desde el mismísimo alto gobierno. Queremos abrazarnos y ser felices con los que antes llamábamos escuálidos. Queremos RENACER para que no se "perjudique" a nadie. Para que nuestros intereses no sean afectados por los cambios que podrían venir. Incluso, puedo decir que estamos amando en secreto a Trump. Incluso, al parecer no existe ninguna contradicción entre ser revolucionario y ver a Trump como un hombre que busca el bien de Venezuela, que en realidad nos quiere ayudar, que todo lo que hace es por nuestro bien. Un Hombre que incluso nos definió un nuevo rumbo que nunca habíamos visto por torpes e idiotas, haciéndonos ver tantas verdades el día que nos lanzó diez misiles y se llevó a Maduro y a Cilia. Gracias a él Venezuela está RENACIENDO ¿Verdad Delcy, Jorge y Diosdado? ¿Verdad Carola? ¿Verdad William Castillo? ¿Verdad Fosforito? ¿Verdad Tania y todos nuestros combatientes diputados de la Asamblea Nacional, equiparados hoy a la del 2015?. ¿Para qué carajo llegamos a despreciar y adversar a un Guaidó, un Goicoechea, un Leopoldo López, un Julio Borges, una María Corina…¡Dios mío, cuánta emoción y tiempo perdido!, al parecer, no nos podemos arriesgar en aventuras locas e irresponsables. Todos podemos vivir en santa paz y armonía con nuestros hermanos escuálidos ¡y que locos¡ ¡cómo fuimos tan estúpidos que no lo vimos!!!!!

Veamos de dónde viene todo esto:

Down town de carnes sin destino: "¡Constituyente!", comenzó gritándose hace 25 años. Apareció un líder, luego un esbozo de proyecto con las ideas de Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora. El pueblo no estaba preparado ni tampoco los que rodeaban al Líder, y no quedaba otra opción sino creer que este Líder representaba la Salida, esa que llevábamos casi dos siglos buscando, esperando.

Al Líder entonces no le quedó más remedio que echar mano de lo que había. Ríos y ríos de pueblos ilusionados: ¡Saldríamos de abajo! ¡Daríamos la pelea! ¡Resistiríamos! El Líder se la jugaba y movió sus piezas con puros seres ilusionados, y organizando su gobierno con un 95 por ciento de infiltrados: una buena camada de aventureros, demagogos, cobardes, audaces ignorantes, traidores, ladrones y canallas. Y con ellos fue necesario, insistimos, ir armando un gobierno, y dejando que la ilusión fuera haciendo milagros, porque ya la reacción se preparaba para atacar con apoyo del imperio norteamericano: terrorismo, atentados, paros y huelgas, guerra económica, guarimbas, paralización total de la producción petrolera del país…

Había que hacer algo.

Nunca hubo un pueblo más ilusionado en aquellos años.

El río turbio de aquel pueblo ilusionado podía verse en los tumultos de esclavos: rostros que imploraban dádivas. Miradas largas y tristes como llagas, curtidas por dos siglos de fraudes y pertinaces engaños.

Y salí a acompañar a un distinguido y descollante revolucionario de aquella hora que había........

© Aporrea