El riesgo del petróleo: ¿Qué nos ocultan a los venezolanos?
Históricamente, eventos como la crisis del petróleo de 1973 fueron subestimados como escenarios de riesgos teóricos, detonando colapsos económicos por falta de previsión. Hoy, a la luz del bloqueo del estrecho de Ormuz, nuevamente un riesgo teórico que todos advertían no se tradujo en planes de contingencia; ahora sus efectos ponen a la economía mundial nuevamente en vilo. Venezuela debe verse en este espejo; la transición energética es un hecho y el pico de la demanda global se acerca inevitablemente, riesgo que debe ser enfrentado con planes y políticas estructurales. El país debe aprender de estas rupturas sistémicas para no estancarse en la simple oferta energética atada a la realidad de un mercado incierto y a la baja en precios y consumo.
I. 1973-2026: Los riesgos que siempre Ignoramos
La historia económica es, en esencia, un ciclo de advertencias ignoradas. En 1973, el mundo despertó bruscamente cuando la OPEP impuso un embargo que cuadriplicó los precios del petróleo, una eventualidad que muchos consideraban un riesgo teórico hasta que las colas en las gasolineras paralizaron a Occidente. Hoy, el fantasma del pasado regresa: el Estrecho de Ormuz, un corredor por donde transita el 20% del crudo mundial y que ha sido durante décadas el epicentro de riesgo por la historia de conflicto en la región, entra en crisis. Lo que antes eran informes archivados hoy es una realidad tangible. Qatar ha paralizado su producción de gas natural licuado; Arabia Saudí ha cerrado preventivamente su mayor refinería; Israel ha visto fuera de servicio sus campos de gas y el estrecho fue cerrado por Irán. Esta parálisis muestra la fragilidad de no entender los riesgos como eventos del futuro que en cualquier momento se abren paso.
II. El Efecto Dominó: Inflación de........
