Los dueños del cortijo
Envidio sanamente a los países cuya población no está permanentemente politizada: confía en sus gobernantes y en la oposición, y acude a las urnas con normalidad en cada periodo legislativo. En España ocurre lo contrario. Aquí la politización es estructural. Y no solo ahora, sino a lo largo de los cuarenta y siete años de una democracia que muchos consideran suficiente, pero que otros vivimos como incompleta y tramposa.
El ayuno de política durante las cuatro décadas de dictadura produjo estragos en el metabolismo social del país. Aquellas generaciones —que aún perduran— pasaron de no saber nada de política a verse sumergidas de golpe en una sobredosis permanente de política. Del silencio forzado a la saturación. Desde el día siguiente a la proclamación, a bombo y platillo, de la........
