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El ocaso del orden globalista difundido por el Foro Económico Mundial de Davos

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09.02.2026

El Foro Económico Mundial (World Economic Forum) de Davos realizado hacia finales de enero de cada año, se fundó en 1971 por el economista suizo Klaus M. Schwab. Funge como un ritual del poder global saturado de simbolismos y de encuentros ideológicos homogéneos que apuntalan las reglas del juego de la economía mundial, la política internacional y de la geoestrategia planetaria. Las decisiones se construyen a partir de esos rituales y discursos regidos por una ideología globalista, ultra-liberal y financierista. Jefes de Estado o de gobierno, ejecutivos y líderes empresariales, multimillonarios, banqueros, agentes financieros, funcionarios de organismos internacionales, líderes de opinión, académicos, se reúnen cada año en un clima alpino y distante para reafirmar los intereses creados del capitalismo contemporáneo y sus crisis reincidentes. Davos es el símbolo de las constelaciones hegemónicas y de un capitalismo depredador, cuya vocación es la catástrofe social y la creciente exclusión.

Bajo el lema de que “las crisis abren oportunidades” y que “las crisis son un asunto tecnocrático de gestión”, Davos traza los contornos y los interiores que pretenden brindar legitimidad a un capitalismo excluyente. Desde sus aposentos del poder se construyen significaciones en torno a los problemas públicos y en torno a lo que es prioritario o lo que no lo es en la agenda pública global. Se abordaron en el Foro temas como la pobreza, la desigualdad, el deterioro ambiental, la gobernanza, las pandemias, pero ello se alude sin tocar el mínimo engranaje del patrón de acumulación privatizador, rentista y extractivo. El intercambio en torno a esas significaciones es circular porque fuera de las élites globales allí congregadas, quienes piensan diferente o no tienen poder, son marginados. El pensamiento que de allí emana se pretende único e incuestionable; al tiempo que naturaliza los acuciantes problemas mundiales. Es Davos el epicentro de los sumos pontífices que marcan la pauta en torno a los problemas económicos mundiales.

Davos es un ritual de gobernanza, sin que los interlocutores cuenten con el poder político. En ese sentido, es un escenario informal para diseñar la gobernabilidad del capitalismo y decidir los idearios hegemónicos para el mediano plazo. Em Davos existen códigos de comunicación e ideológicos compartidos; de ahí que exista entre sus asistentes un alineamiento respecto al poder global. Se estandarizan o armonizan el lenguaje y........

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