Congreso Anfictiónico de Panamá: Bicentenario de una esperanza continental
En carta para el Excmo. Sr. Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, don Juan Martín de Pueyrredón, con fecha 12 de junio de 1818, Simón Bolívar hace ver tempranamente su idea de la Confederación de Naciones Iberoamericanas: «Cuando el triunfo de las armas de Venezuela complete la obr de su independencia, o que circunstancias más favorables me permitan comunicaciones más frecuentes y relaciones más estrechas, nosotros nos apresuraremos, con el más vivo interés, a entablar por nuestra parte el "Pacto-Americano", que formando de todas las repúblicas un cuerpo político, presente la América al mundo con un aspecto de majestad y grandeza, sin ejemplo en las naciones antiguas... La América unida, si el cielo nos concede este deseado voto, podrá llamarse la reina de las naciones y la madre de las repúblicas». Esta inquietud y propuesta del Libertador no era una cuestión improvisada ni descabellada. Tampoco algo idealista, difícil de concretar, como algunos historiadores y analistas han concluido al referirse a la trascendencia de tan magno hecho. Tanto Bolívar al igual que otros patriotas venezolanos habían anticipado la posibilidad de una unión continental que asegurara la independencia de las repúblicas nacientes de Nuestra América/Abya Yala/Améfrica Ladina; teniendo en el general Francisco de Miranda el inspirador e ideólogo más reconocido de tan ambicioso proyecto.
El gobierno de Cundinamarca propone crear una Confederación, a lo que se suma la Junta Suprema de Caracas, sugiriéndose a Cúcuta o Pamplona como capital. Dicho antecedente le........
