El frío análisis de los economistas para decir: "No se puede aumentar salarios"
Los trabajadores tenemos que desplazar la discusión desde la abstracción técnica hacia la economía política y la realidad de la distribución de la riqueza.
"Productividad" vs. Realidad Venezolana
1. El mito de la productividad en una economía de "Plusvalía Extraordinaria"
El argumento de la baja productividad es una falacia cuando el salario ha sido pulverizado sistemáticamente. En Venezuela, no estamos ante una crisis de rendimiento laboral, sino ante una transferencia masiva de riqueza del trabajo al capital.
Plusvalía Pura: Al despojar al trabajador del poder adquisitivo del salario, tanto el Estado como el sector privado han operado bajo un esquema de "ganancia absoluta". Si el salario tiende a cero, cada hora trabajada es casi en su totalidad excedente para el patrón.
Mano de obra semiesclavizada: No se puede exigir "grandes índices de productividad" cuando el trabajador no cubre sus necesidades calóricas básicas. La productividad no es solo un indicador, es una capacidad humana que el régimen actual ha decidido no reproducir.
2. Prioridades Fiscales:
Deuda vs. Dignidad
Mientras se argumenta que "no hay dinero" para el aumento salarial, el Estado ha mantenido una política de reconocimiento y pago de deuda externa, mucha de ella bajo sospecha de ser legítimamente cuestionable o fraudulenta.
Se ha preferido cumplir con los mercados financieros internacionales y acreedores antes que cumplir con el Artículo 91 de la Constitución.
La soberanía económica empieza por auditar quiénes se beneficiaron de ese endeudamiento antes de sacrificar el estómago del pueblo para pagarlo.
3. El Desfalco como Capital de Reserva
La cifra del saqueo a la nación (estimada en más de 500.000 millones de dólares) no es solo un tema judicial, es un tema económico de primer orden
Recuperación de Activos: La falta de voluntad política para investigar y repatriar capitales fugados por la corrupción es, en la práctica, una decisión de financiamiento: se elige dejar el dinero en paraísos fiscales en lugar de reyectarlo en el sistema de seguridad social y salarial.
Con una fracción de lo desfalcado se podría haber indexado el salario y reactivado el consumo interno, lo cual, irónicamente, sí subiría la productividad al dinamizar la demanda
4. La Opacidad en los Nuevos Ingresos
Es falso que el Estado esté "quebrado". Actualmente existen flujos de caja significativos:
Producción Petrolera: El incremento de la producción y las licencias comerciales han generado ingresos frescos en divisas.
Recursos Minerales: Las exportaciones de oro y otros minerales estratégicos representan una entrada de capital que no se refleja en el presupuesto público ni en el bienestar social.
La Tesis de la Escasez: Se utiliza la narrativa de las sanciones para ocultar una discrecionalidad absoluta en el manejo de estos fondos, priorizando el sostenimiento de las cúpulas y el control político sobre la dignificación del trabajo
Decir que no se puede aumentar el salario por baja productividad es ignorar que en Venezuela el salario no funciona como un precio de mercado, sino como una variable de ajuste político. No es un problema de capacidad técnica, es un problema de voluntad distributiva. La riqueza existe, pero está concentrada en el desfalco, en el pago de deuda externa y en la acumulación de las nuevas élites, mientras el trabajador subsidia la supervivencia del sistema con su hambre.
