¿Les gusta la ciencia ficción?
Si es así, acompáñenme en este pequeño ejercicio imaginativo para el cual deben desarmar por completo su visión actual del mundo en que vivimos, asi como todos los conceptos ideológicos y religiosos adquiridos a lo largo de los años por medio de nuestros cinco sentidos imperfectos.
La historia nunca es lineal y mucho menos estática, ella corre junto a un torrentoso rio al que llamamos tiempo que, sin duda, todo lo destruye al final.
Las mismas élites gobernantes que, cansadas de pelearse entre si y de malgastar fortunas en guerras, derechos de paso y otros tributos, decidieron en el famoso Tratado de Westfalia repartirse el mundo mediante la creación de Estados y de la propiedad privada - que es privada porque priva a los pobres de su uso - concideran hoy que esas divisiones ya no les resultan útiles
Tras haber concentrado inmensas riquezas mediante sus monopolios y la brutal explotación de los países del sur, acordaron - al igual que en 1648 - que, en lugar de seguir peleando entre ellos, era mejor destruir esos Estados y borrar casi todas esas fronteras que, en realidad, siempre fueron lineas inexistentes trazadas sobre mapas inventados. Así, se proponen crear un nuevo imperio que será dirigido por un consejo directivo formado por ese 1% de las élites dominantes que siempre han estado detrás de los títeres políticos y sus lacayos en los gobiernos del mundo.
Para ello, primero se apoderan de todos los medios de comunicación, se hacen dueños de toda tecnología habida y por haber, monopolizan los medios de producción y controlan todas las fuentes de recursos naturales y las cadenas de suministros.
Dadas las actuales circunstancias, donde observan con preocupación el inminente derrumbe de la gigantesca estafa piramidal que siempre ha sido su sistema financiero, necesitan destruir -o mas bien desbaratar - todo, eliminando en ese proceso a la mayor cantidad posible de personas por medio de guerras, hambrunas y plagas fabricadas. Todo será justificado recurriendo una vez más a sus ya gastadas teorías escatológicas y totalmente apocalípticas.
Finalmente, los sobrevivientes serán implantados con nuevos chips desarrollados y controlados mediante Inteligencia Artificial, la cual, por supuesto, estará en manos de estas élites que, ademas de psicópatas son pervertidas al máximo, algo ya demostrado en casos como el de Einstein.
Estos humanoides controlados artificialmente se convertirán una legión de esclavos y esclavas de diferentes edades y razas, siempre mantenidos en muy buenas condiciones físicas...¡hasta que ya no les sean útiles!
Los lugares del planeta que no hayan sido destruidos en las guerras serán convertidos en parques naturales privados para el disfrute exclusivo de los nuevos amos, sus familias y amigos.
Por supuesto que aquellos sobrevivientes que se nieguen a doblegarse, serán perseguidos y sometidos y, en caso de que no se rindan, eliminados.
El final de este cuento, deben escribirlo aquellos que dejen de vivir en la ilusión creada por una matriz narrativa impuesta por la dictadura corporativa y sus amos en este mundo de sombras, y despierten a la verdad de que un mundo muy diferente es posible y necesario. En este mundo binario, si existe una dystopia, también puede existe una utopía…
¿Hacia donde queremos ir?
