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Matamos al tigre y le tuvimos miedo al cuero

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15.03.2026

Cómo interpretar al sol de hoy esta realidad que nos embarga y ocupa, después de los acontecimientos y el reconocimiento de la presidenta (E) Delcy Rodríguez, según lo dispuso la administración Trump desde la Casa Blanca, es esta nuestra soberanía, porque estoy algo confundido con lo que viene pasando, y es como si no pasara nada, porque seguimos bajo las mismas condiciones, o quizás peor, así lo veo, así lo siento, así se debate la suerte de quienes vivimos en la República Bolivariana de Venezuela después del 3E26 de la traición. Pareciera como que no era ni soberana ni independiente, y se le ocurrió a los salvadores de Occidente, los occidentales estadounidenses, sellando con asedios, imposiciones, ataques de todo tipo, hasta la intervención armada, la invasión y bombardeo, para capturar al autócrata, dictador, narcoterrorista, Nicolás Maduro Moros, quien fungía a juro o de facto, según narrativas entre gringos y oposicionistas en el Caribe, la región y desde la Comunidad Europea desplazada y en segundo lugar por USA de su primacía occidentalocéntrica.

El expreso reconocimiento de nuestra soberanía por el Estado de la Unión, obligándonos a la fuerza a entrar por el carril, a través de la diplomacia de las cañoneras y los misiles que nos dieron el feliz 2026 aquel 3 de enero de madrugada y días después se nombra a Delcy Rodríguez por parte de su hermano Jorge Rodríguez, y por aprobación de Donald Trump, como la presidenta (E) de la RBV, como lo pauta la CRBV. El contraste con la detención, secuestro y extracción de la pareja presidencial de facto, para llevarlos presos a Nueva York. Todo esto plantea una serie de cuestiones complejas, interrogantes que se deben interpretar desde diferentes perspectivas; política, jurídica, diplomática, ética, económica. Propongamos un análisis estructurado y abordemos estos temas relacionándolas con la soberanía, las relaciones diplomáticas y cuanto pueda interpretarse como una estrategia de legitimación por parte del gobierno interino o alternativo, al que lideró Maduro, sobre todo asumiendo que Washington haya considerado que, al no representar la voluntad popular, tampoco cumplía con los estándares de la democracia exportada por América anglo protestante.

Las contradicciones afloran ante el reconocimiento en medio de los conflictos planteados y acciones unilaterales, impuestas por quien se considera el hegemón, violentando todos los procedimientos legales y legítimos del derecho internacional, y cuánto debía adecuarse normas vigentes y procedimientos para la convivencia pacífica entre los estados.........

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