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Interés de Washington el colapso social en Venezuela

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12.03.2026

La Casa Blanca, ha buscado activamente un cambio de gobierno en Venezuela, bajo la administración de Donald Trump (2025 presente), intensificando la presión tras la captura y secuestro del Presidente Nicolás Maduro de Nicolás Maduro, en enero de 2026. La política estadounidense, se ha centrado en promover una transición política, bajo la cual se busca la instauración de un gobierno que esté al servicio de los intereses de Washington. El espectáculo de un presidente estadounidense, afirmando estar “a cargo” de una nación soberana a unos 1.000 kilómetros del territorio continental de EE.UU. incluso si no es estrictamente cierta muestra hasta qué punto Trump, ha endurecido fundamentalmente la postura del país, ante el mundo y revela su ambición de ejercer un poder expansivo. Y, al parecer, Trump, se siente envalentonado por la incursión en Venezuela, diciendo a los periodistas el domingo pasado que Colombia está “muy enferma” y que “México tiene que ponerse las pilas”. 

El Gobierno de Trump, ahora lidia con las complejas consecuencias de la orden sensacionalista de su jefe de realizar una audaz incursión militar. Camina en una delgada línea mientras intenta asegurar una fuente estable de autoridad en Caracas. Y busca evitar el tipo de purgas de altos funcionarios que podrían provocar el colapso del Gobierno y desencadenar un conflicto civil, lo que convertiría el último triunfo de Trump, en un desastre político en un año electoral intermedio en Estados Unidos. El secretario de Estado, Marco Rubio, apareció el domingo pasado en programas de noticias para disipar las comparaciones con Iraq hechas por lo que llamó analistas de “hora de los payasos”. Dijo que EE.UU. mantendría su embargo petrolero tipo “cuarentena” para obligar a los líderes restantes de Venezuela a obedecer las órdenes de Trump.  

El poder militar estadounidense, recién demostrado, también debería concentrar las mentes en la capital venezolana.  En resumen, el plan de Trump, para Venezuela, es coaccionar a su presidenta interina para que se convierta en instrumento de su poder dentro de su propio país. Como dijo el secretario de Defensa, Pete Hegseth, a CBS News el sábado, “El presidente Trump pone las condiciones. Ha demostrado el liderazgo estadounidense, y será capaz de dictar a dónde vamos después”. Soñar no cuesta nada, el demente y terrorista Donald Trump, puede pensar lo que quiera, no puede olvidar que el pueblo venezolano, ha mantenido una máxima desde la Independencia, que indica que somos un País, independencia y soberano que lo ha mantenido de manera radical desde que llego el Chavismo a Miraflores, con la presidenta Delcy Rodríguez, las cosas no han cambiado se ve bien lejos ese colapso social que desea el demente y terrorista: Donald Trump. 

Trump, y varios miembros clave de su administración han advertido que si los funcionarios venezolanos, no colaboran, podrían enfrentarse a otro ataque estadounidense, incluso mayor. Pero sus amenazas plantean una pregunta clave: ¿Puede realmente Washington obligar a los líderes venezolanos, a cumplir mediante la presión de una armada naval en alta mar, incursiones de fuerzas especiales, operaciones de inteligencia o la amenaza de ataques aéreos?. Ivo Daalder, exembajador de EE.UU. en la OTAN, dijo a CNN el domingo que era imposible para la administración Trump, “dirigir” Venezuela sin comprometer los recursos necesarios para gobernarla adecuadamente. La presidenta de la República, Delcy Rodríguez, lideró una reunión con la Junta Directiva de los principales medios de comunicación del país, donde se abordaron temas fundamentales como el ejercicio del periodismo, así como el rol de las plataformas en el nuevo contexto de la nación y el diálogo abierto entre el gobierno y la prensa.    


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