¿Son los Estados Unidos un Estado eficaz y con democracia sólida e ideal?
Es una verdad tenida como absoluta, que el Estado es un pésimo administrador. Es una «opinión» que se repite y los que la repiten no lo hacen ni por desconocimiento ni por una inocente ingenuidad. Una opinión así, responden a un precepto que es parte de que se llama "un disco rayado". Si fuera un desconocimiento, supondría desconocer con clara mala intención.
Es sencillamente la reproducción en los términos que lo concibió Bourdieu y Passeron en su obra con el mismo título. El hecho de tener un Estado o muchos Estados que muestran una pésima eficacia no conduce a una afirmación tan cargada de aparente certeza: El Estado no sirve para administrar.
A veces se dejan colar situaciones de Estados que se clasifican como eficaces, pero que efectivamente esconden una profunda ineficacia y no es complicado desmontar. Por ejemplo, uno oye (y hay razón para ello) que el Estado venezolano es muy ineficiente, pero en contracorriente, se expone al mismo tiempo, que los EE. UU. es un Estado nacional muy eficiente. ¿Lo es realmente? Se puede decir fácil, pero nadie da razón para justificar este hecho. Es una especie de "disco rayado"
Esto debe verse en un contexto y con situaciones que permitan confirmar o descartar. Intentarlo nos conduce a «jurungar» cosas. Por ejemplo, partir para el análisis, de una ligera idea sobre lo que es un Estado nacional. Puede entenderse entonces, que un Estado nacional, cualquiera que sea el sistema político que lo dirija, debe reunir tres elementos básicos: un territorio, una identidad sobre cual ese Estado nación se reúne y marco jurídico que marque propósitos: igualdad, bienestar, protección y otros más. La eficacia no es una abstracción, es una visión con las velas sueltas y allí son fundamentales los objetivos que permea esa identidad.
Quien mantenga una memoria que venga de muy lejos para acá, no le será difícil y cuesta arriba saber o deducir, que esta nación estuvo avivando por mucho tiempo el racismo y aún hoy, ese drama permanece agazapado por ahí. Según el foro mundial de economía, EE. UU. ocupa el lugar 42/43 en el ranking de desigualdad. Esta nación "naturalmente" pare desigualdad y lo que toca lo contamina. El país del «sueño americano» ha sido una pesadilla para los procesos de igualdad social. Están muy frescas los movimientos de los negros en la década del sesenta y eso fue ayer. Raro es ver un morenito, ganado por el sistema "igualitario" gringo. No hace mucho, Trump se la cargó racistamente a Obama y este, se vio obligado a responderle.
Tiene los EE. UU. los índices de pobreza más alto, en comparación con otras naciones industrializada, según el ranking de OCDE. Es interesante ver (por ejemplo) la desigualdad extrema y pobreza severa entre España y EE. UU. No está cerca los EE. UU. de Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia en el ámbito de la igualdad.
¿Los Estados Unidos es una nación democrática?
Tomemos para este tema la visión que oímos aquí, cuando a Chávez se le ocurrió la mala idea de agrupar en un solo partido (único) a los que apoyaban su gobierno, la oposición y muchos partidos de izquierda chillaron y con razón. Si eso hubiese sido posible en Venezuela, hoy existirían unos cuatro partidos. Si eso es malo (y puede serlo) no es una muy buena señal democrática, una sociedad con dos partidos. Sumémosle a este hecho, su condición de tener una opción de tercer grado para elegir al hombre que además de ser presidente de los EE. UU. es el agente 007 del mundo.
Un país que tiene cuadro desigualdad de medio hacia abajo y hasta ayer fue un Estado racista, como puede ser tan efectivo y eficiente como estado nación, si tiene el presupuesto militar más alto del mundo y ese dato contrasta con el bajo nivel de igualdad que posee, respecto a otras naciones desarrolladas.
Otro dato no menos importante, es que los EE. UU. es el país con más bases militares en el mundo. El que no la debe no la teme. Ahora mismo tiene más de 800 bases militares y con ganas de tener más. Nada más contrario con la democracia ideal y soñada, que apoyar gobiernos autoritarios (dictaduras). En eso, los EE. UU. ocupa el primer lugar en ese ranking.
Imagines que un cabeza de familia gaste una parte importante de sus ingresos para financiar peleas en el barrio y mantener a «choros» regados por los sectores para someter con miedo a los vecinos. Mientras destina una parte importante de su presupuesto familiar en esto, una parte de la familia vive en pobreza. Esto no puede ser eficiencia.
En algo si es muy eficaz los EE. UU. y las otras potencias. Son muy buenos en coger lo que no es de ellos.
