menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Emilio Díaz recuerda a Sagaseta, Germán Pírez, Augusto Hidalgo y el Corredera

6 0
13.03.2026

Eran ya años de franquismo capitidisminuyente, pero todavía criminal y represivo. Hacia 1958 el nombre legendario de El Corredera ocupó las primeras planas de la Prensa al haber sido detenido tras una delación.

Juan García Suárez era su nombre y sería juzgado por la vía civil y militar. Por la primera de ellas, es condenado a nueve años por atentado, homicidio frustrado y tenencia ilícita de armas. Por la vía militar, será condenado a Muerte por orden explícita del Generalísimo Franco porque se decía que cuando los primeros momentos del llamado Alzamiento Nacional de Franco y otros generales contra la Segunda República y el Gobierno del Frente Popular del Presidente Juan Negrín, en aquellos momentos el Corredera y un grupo habrían estado esperando en el camino al Aeropuerto de Gando para asaltar y detener al golpista general traidor a la República.

Desde su detención hasta el día de su ejecución, la campaña para lograr salvar su vida, no tuvo precedentes en una sociedad literalmente aplastada por la Dictadura. El propio Obispo Pildáin de Las Palmas logró que el Papa Juan XXIII pidiera clemencia a Franco, pero ni el Papa ni nada detuvo al vengativo generalote que a tantos asesinó, porque se decía el Corredera había intentado una tenderle una emboscada al general traidor el día que Franco se sublevó en la carretera camino del aeropuerto, pero Franco fue por mar desde el muelle San Telmo hasta el aeropuerto de Gando. Y sabedor de aquellos rumores Franco firmó la sentencia del supuesto atentador. Parece ser que fue el último en sufrir la pena de Muerte en la cruel silla del Garrote Vil.

En los intentos por salvar la vida de El Corredera se hicieron varias reuniones de diversas personas de diferentes tendencias políticas, desde carlistas a comunistas, sindicalistas e intelectuales, católicos y no creyentes, de lo que podríamos llamar derecha moderada hasta izquierda comunista y republicanos independientes. Pero todas las peticiones fueron inútiles, incluida la del Obispo y del Papa.

RECIBO LOS PRIMEROS PORRAZOS

Así el día del juicio en el Juzgado civil cerca de la Iglesia de San Agustin se reunió una inmensa y espontánea masa de espectadores y alguien gritó Libertad y el grito se hizo masivo y atronador. Yo estaba en la primera fila y cuando el mando policial, asustado, dió la orden de cargar empezaron a dar porrazos siendo yo uno de los primeros en recibirlos.

Todos los esfuerzos contra la pena de Muerte fueron inútiles y al final el Corredera fue ejecutado al garrote vil por orden expresa del Dictador Franco Es muerto a garrote vil el 19 de octubre de 1959.

El mecanismo del «garrote», en su forma más evolucionada, consistía en un collar de hierro atravesado por un tornillo acabado en una bola. Al girarlo, causaba a la víctima la rotura del cuello. La muerte se producía por la dislocación de la apófisis odontoides de la vertebra axis sobre la atlas en la zona cervical de la columna. A partir del asesinato legalizado del Corredera, la indignación hizo que Fernando Sagaseta y un grupo de la anticlerical Iglesia Cubana formaran lo que se llamó Canarias Libre.

ALGUNA INFORMACIÓN SOBRE MÍ Y LA IGLESIA CUBANA

Muchos en los años 60 del pasado siglo recuerdan el nombre de Emilio Díaz porque entonces yo había sido campeón de natación de España, individual y por equipos, y también por haber sido participante en encuentros internacionales y en dos Olimpiadas: la Olimpiada Universitaria de Turin en 1959 y los Juegos Olimímpicos de Roma en 1960.

Lo que muy pocos saben es que yo, ya entre los 16 y 17 años, nacido en 1940, había entrado en el clandestino Partido Comunista de Canarias. En mi equipo de natación el Club Alcaravaneras había el entrenador principal Antonio Guerra y el Segundo entrenador Arturo Cantero. Antonio Guerra era funcionario de la Falange o Movimiento Nacional y Arturo Cantero era hijo de un profesor republicano represaliado e inhabilitado por el franquismo para ejercer como Catedrático.

Fui campeón de España pero no por la gracia de Dios ni por la del Caudillo, sino por el entrenamiento contínuo a semana completa sin más descanso que los días en que la piscina estaba vacía para su necesaria limpieza.

A través de discusiones amistosas y políticas entre los nadadores yo había llegado a la conclusion de que nos estaban mintiendo en las obligatorias asignaturas de Religión, católica, claro, y de Política, francofascista.

Burla burlando un grupo de estudiantes que nos reuniamos a discutir en la plazoleta de la Ranas habíamos formado un grupo de la llamada Iglesia Cubana, un grupo que ni era Iglesia, ni era Cubana, sino de amigos estudiantes que hartos del clericalismo impuesto en escuelas, colegios y Universidad había optado por reunirse y discutir libremente de política, filosofía con criterios anticlericales y antifascistas

Y a través de un amigo de la piscina, por curiosidad, tomé contacto con dos obreros del Partido Comunista. Y entré en el Partido sin saber muy bien donde me metía, ni gran formación política marxista ya que entonces estaban prohibidos por la Dictadura y por la Iglesia tales libros y doctrinas. Recuerdo que leí en una biblioteca pública una biografía de uno de los dirigentes de la revolución soviética por un autor americano anticomunista. Pero lo leí a la contra, es decir, lo que él decía malo yo lo veía bueno. Curioso pero necesario método para llegar a un cierto conocimiento en aquellos tiempos de censura y represión física e intelectual.

CONTACTO CON GERMAN PIREZ Y FERNANDO SAGASETA

A través del grupo de la Iglesia Cubana conocí en plena juventud a quienes, pasado el tiempo, serían distintas personalidades del mundo politico y cultural de España. Por ejemplo, Matías Díaz Padrón conservador del Museo del Padro de Madrid, a Falcón Sanabria compositor musical afamado internacionalmente y a otros muchos. Así siendo del Partido Comunista conocí a Germán Pírez que era dirigente del clandestino PCE y había sido Comandante del Quinto Regimiento del Famoso general Enrique Lister durante la Guerra Civil participando en la famosa Batalla del Ebro.

La batalla del Ebro fue unos de los enfrentamientos más importantes, largos y sangrientos ocurridos durante la Guerra civil española. La batalla tuvo lugar en 1938, entre el 25 de julio y el 16 de noviembre del año 1938,

German Pírez era campeón de ajedrez. Y como representante canario había ido a la Peninsula a la llamada Olimpiada Obrera opuesta a la oficial que se celebraría en el Berlín regido por el regimen dictadorial del Führer nazi Adolf Hitler.

La Olimpiada Obrera se vió frustrada porque coincidió con los ataques e inicios de la Guerra civil encabezada por Franco y el buque que llevaba a los equipos canarios a Barcelona se encontró con una ciudad ya en Guerra. Germán Pírez se alistó en el Quinto Regimiento. Y acabando la Guerra tuvo que huir junto con las tropas republicanas a Francia.

Germán terminada la Guerra civil Española estuvo en el sur de Francia combatiendo con el maquis francés contra los ocupantes alemanes y a los fascistas franceses de Petain ya iniciada lo que sería la Segunda Guerra Mundial.

Volvió a España y tuvo que sufrir larga condena de prisión, pero tuvo suerte de no ser fusilado. Ya en Canarias continuó la lucha por la Democracia. Y así le conocí yo hacia mediados de los años 60 del pasado siglo.

DESAYUNO CASERO Y ARRESTO MILITAR

Yo estaba haciendo el servicio militar obligatorio en Aviación en un cuartel situado cerca del Estadio Insular de Futbol y de mi casa en Secretario Padilla, frente la Iglesia del Cristo en Guanarteme. Por ser uno de los más altos de estatura me habían asignado a la escuadra de Gastadores que son los que van delante de la tropa y de la bandera en los desfiles. El cuartel estaba cerca de mi casa paterna así que yo por las mañanas me escabullía e iba a desayunar a casa para evitar tener que consumir la porquería que nos daban como desayuno. Era así porque, según se decía, oficiales y suboficiales robaban y manipulaban las comidas cuarteleras embolsandose buena parte del presupuesto y dejando lo más barato y peor para la tropa, es decir, para nosotros soldados. El caso es que una vez me retrasé en regresar al cuartel y me impusieron un mes de arresto en calabozo.

Tuve buena suerte dentro de la mala suerte puesto que el primer día de calabozo, teniendo que dormir allí, entre rejas y con guardia militar delante del calabozo, ese mismo día los de Canarias Libre hicieron una pintada con C.L.(Canarias Libre) en el Estadio INSULAR, y al día siguiente, domingo, al celebrarse el Partido con un árbitro que pitaba (justa o injustamente, no lo sé) contra el equipo de Las Palmas se armó una protesta violenta del público canario, teniendo que salir el Goberndor Civil custodiado policialmernte y con una multitud enfurecida que destrozó escaparates y coches al final del partido.

La Prensa local normalmente sumisa se sumó indignada contra un supuesto gol cordobés, al que llamaban "gol fantasma".

En aquella tarde del 4 de marzo de 1962, el Estadio Insular de Las Palmas se encontraba lleno a tope. Decenas de miles de aficionados tenían la esperanza de un ascenso histórico. La Unión Deportiva Las Palmas se jugaba mucho más que un simple partido ante el Córdoba: se jugaba subir de categoría, de Segunda a Primera División y ocupar un sitio en la élite casi-divina del fútbol español y, sin saberlo ni pretenderlo, la Unión Deportiva Las Palmas sería protagonista involuntaria de un estallido político sin precedentes desde la Guerra Civil en 1936, la mezcla explosiva de frustración deportiva y rabia política que arrancó en la capital grancanaria como con signo contrario, militar y fascista, había sido el 18 de julio del ya lejano año 1936 con Franco .

Aquella misma noche la llamada Brigada Social de la Policía Armada procedió a detener a los de Canarias Libre por supuesto amotinamiento, aunque la única acción del grupo había sido las pintadas, y no las acciones violentas resultado espontáneo de las masas por el frustrado partido de futbol.

Fernando Sagaseta como reconocido dirigente del grupo fue condenado a años de cárcel y temporalmente inhabilitado para ejercer como abogado. Al salir de la carcel, no tenía posibilidades legales de alquilar un despacho de abogado, así que a través de Germán Pírez me consultaron la posibilidad de actuar conjuntamente con Augusto Hidalgo Champseaur al que yo había captado e ingresado en el Partido Comunista. Augusto aceptó encantado, concertamos un encuentro y así Fernando Sagaseta pudo volver a ejercer la profesión.

profesional, Yo en aquel entonces era director y redactor de los periódicos clandestinos Tierra Canaria y otros de CC.OO.

Pasado el tiempo yo tuve que escaparme con documentación falsa porque un día, después de manifestaciones ilegales la Policía fue a registrar mi casa, precisamente un sábado en que me habían devuelto documentación y propaganda ilegal antifascista. Afortunadamente yo no estaba en casa sino en la playa pues yo vivía en la calle Secretario Padilla a menos de cien metros de la playa Las Canteras y mi madre pudo decir a Augusto Hidalgo donde yo estaba y él fue a avisarme.

Augusto Hidalgo me tenía mucho aprecio y consideración política y personal, no sólo por haberle yo ingresado en el Partido y puesto en contacto con Sagaseta, sino por diversas acciones políticas públicas a las que Augusto Hidalgo me había pedido colaboración como la Huelga de sardineras de Lanzarote y otras de aparceros en Las Palmas en las que actué como orador, organizador de las acciones y manifestaciones públicas, mientras Augusto combatía en el frente de la legalidad y el Derecho.

En Madrid después de haber estado en la carcel fui nombrado responsable político del PCE en la Zona Este y edité también clandestinamente mensualmente el periódico Adelante de Madrid. En la vida legal trabajaba dando clases particulares y más tarde como profesor y luego como director de la Academia de Estudios Universitarios de Madrid. En Madríd conocí a Federico Melchor que era el Secretario de Propaganda y Director del Mundo Obrero, órgano central de Prensa del Comité Central del PCE. Yo había colaborado como corresponsal del M.O y de Radio España Independiente.

Todavía en tiempos de la Dictadura regresé a Canarias como responsable de Propaganda

Han pasado muchos años y muchos de los protagonistas del combate por la Democracia y las libertades han dejado este mundo. Yo, desde el rincón de mi piso en Escaleritas en Las Palmas donde paso unos días de vacaciones, entre libros, papeles y recuerdos, he sentido el impulso de escribir o reescribir algo sobre aquellos años y aquellos compañeros inolvidables. Y al mismo tiempo denunciar el hecho de que en internet cuando se busca el nombre de Augusto Hidalgo Champseaur no aparece ninguna foto suya, sino la de su hijo que nada tuvo que ver en la lucha antifranquista del PCE ni de Comisiones Obreras. Valga este artículo como reivindicación y exigencia de que se recupere su imagen.


© Aporrea