El acuerdo de las cúpulas y la farsa de la transición tutelada
El inesperado regreso de Dinorah Figuera a suelo venezolano y su inmediata inserción en los despachos del poder formal no configuran el inicio de una redención democrática. Tras el ropaje de la legalidad parlamentaria y las promesas de un nuevo andamiaje electoral, lo que realmente se asoma es una sofisticada arquitectura de cohabitación tutelada de las cúpulas. Una maniobra de alta costura política diseñada para preservar a las élites, bajo la tutela de EE.UU. mientras el país sigue naufragando en una creciente incertidumbre social y económica.
La escena posee una coreografía tan meticulosa que delata su origen en los laboratorios de EE.UU. Dinorah Figuera, portando el estandarte de una revivida Asamblea Nacional del año 2015, no regresó para encabezar una gesta de resistencia civil, sino para cumplir un itinerario rigurosamente pactado con la vigilancia suprema del Departamento de Estado. El libreto incluyó la bendición presencial del Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos y, de forma casi simultánea, el recibimiento formal y pragmático de Jorge Rodríguez en los predios del Poder........
