La comuna como baluarte histórico frente a la agresión imperial contra la patria
"En los detalles está el diablo", solía advertir el Comandante Hugo Chávez. Hoy, tras la agresión militar directa ejecutada por el imperialismo norteamericano contra Venezuela a principios de 2026, ese dicho se constituye en una alerta para el movimiento popular venezolano. En el detalle aparentemente menor, en la narrativa fabricada que puede parecer solo propaganda, podría esconderse la punta de lanza de una estrategia de dominación mucho más profunda. El comunicado del Gobierno Norteamericano en los días posteriores al secuestro del presidente Nicolás Maduro, alertando sobre supuestos "colectivos" armados requisando automóviles en busca de ciudadanos estadounidenses, nos llama a estar en guardia. Una mentira operativa desmentida por el gobierno venezolano y por la realidad vivida en cada ciudad y campo de Venezuela, pero que cumple con los requisitos de un libreto imperial ya aplicado en otras oportunidades. ¿Estamos en presencia de la primera campanada de una próxima campaña tendiente a la preparación del terreno psicológico y político para la justificación de una escalada contra el movimiento popular venezolano?
Este método no es nuevo; es la esencia del manual intervencionista. Como bien nos tiene acostumbrados el Imperio norteamericano, dentro de sus estrategias de dominación se ha planteado la fabricación de "realidades", como lo dijera con desafiante cinismo durante el verano de 2002 Karl Rove, asesor estratégico del gobierno de George W. Bush, cuando expresó: "La gente cree que las soluciones provienen de su capacidad de estudiar sensatamente la realidad discernible. En realidad, el mundo ya no funciona así. Ahora somos un imperio, y cuando actuamos creamos nuestra propia realidad. Y mientras tú estás estudiando esa realidad, actuaremos de nuevo, creando otras realidades nuevas, que también puedes estudiar. Somos los actores de la historia, y a vosotros, a todos vosotros, solo os queda estudiar lo que hacemos". Este diabólico libreto, ya teorizado por los ideólogos del imperialismo, lo vivimos en distintas "realidades artificiales" que quedarán grabadas en la memoria de nuestros pueblos: desde el espectáculo de "la caída de las Torres Gemelas", montado para justificar guerras infinitas tras el 11-S, hasta las mentiras sobre armas de destrucción masiva en Irak o la demonización de Gadafi. Ahora, el capítulo venezolano añade el epíteto "narcoterrorista" contra el presidente Maduro y, de allí, la alerta temprana que puede llegar a representar para los revolucionarios la ficción de "colectivos" cazando norteamericanos. Cada una de estas mentiras, que comienzan con un bajo perfil y que posteriormente se van potenciando con el desarrollo de los acontecimientos, ha sido el preludio de una agresión más violenta; no olvidemos que la narrativa del "Cartel de los Soles" comenzó mucho antes de que Trump llegara al poder, pero se potenció en los últimos meses del año 2025. No olvidemos que estamos ante la continuidad lógica de una guerra no convencional que de seguro escalará hacia nuevos niveles........
