Hasta la vista Chávez
A estas alturas después de la agresión imperialista es evidente un trastrocamiento en el gobierno y en Estado venezolano. Hecho que no solo ha irrespetado la soberanía y perturbado el desarrollo del proceso bolivariano, sino que lo ha frenado y ha forzado un cambio de rumbo a al proyecto bolivariano de Chávez.
Es importante agregar que el proceso político que transitó Venezuela hasta la muerte de Chávez, estuvo impregnado de una carga subjetiva afectivo-emocional en las entrañas de sus dirigentes al creer que habían “tomando el cielo por asalto” (1).
Esto sin negar que como experiencia política debe ser valorada como un hecho sublime y audaz de quienes desde la izquierda abordaron el Volkswagen rojo (2) bolivariano conducido por Chávez antes y a partir de las elecciones presidenciales nacionales del 6 de diciembre de 1999.
Hecho social y político que abrió una posibilidad de que los dominados, [el pueblo sencillo] le otorgaran el consenso necesario, de manera instintiva, al proceso puesto en marcha en el año 2000 con el objeto de cambiar la historia política venezolana.
Hoy el proceso bolivariano después de la agresión de enero se ha detenido. Se encuentra en estado de agonía y ha dado un giro radicalmente opuesto en relación en el rumbo inicial. Se percibe que el “golpe de timón” planteado por Chávez como estrategia anunciada en su angustia existencial, el 20 de octubre de 2012, cuatro meses antes de su fallecimiento, con el objeto de “rectificar el camino de la gestión, profundizar el modelo socialista y transferir el poder a las Comunas”, encontró obstáculos que frenaron su realización.
Tres objetivos estratégicos que la retórica propagandística en la última década los convirtió a través de la verborrea ideológica en ilusiones para engañar a sus adherentes. En lo que se refiere a ellos, se puede comentar:
I) La rectificación en cuestión no se produjo. A nivel nacional, regional y municipal las distintas gestiones continuaron su vigencia sin cambio alguno y han proseguido su vida gubernamental con los mismos criterios, vicios, normativas, funciones, competencias, métodos, técnicos y procedimientos políticos administrativos establecidos a partir de 1958, con algunas reformas significativas que le han cambiado el rostro para no cambiar nada.
Está a la vista que las corrientes moderadas, reformistas y corruptas jugaron un papel de primera línea en la contención de la rectificación deseada por chavistas y más allá, el pueblo en general. Las tres R de Chávez se convirtieron en Raterismo, la corrupción PDVS-CRIPTO; Retroceso el contubernio con Fedecámaras y los EE. UU.; y Restauración, volver al pasado y remozar la sociedad capitalista venezolana.
II) Con relación al modelo socialista, es necesario volver a reiterar que es una falacia, un engaño, hablar de un nuevo bloque histórico implantado en el proceso de la revolución bolivariana. Desde el inicio de ese proceso político y social hasta hoy las relaciones de producción existentes no han cambiado.
Las relaciones capitalistas de producción dominantes han cabalgado de manera sobresaliente con un discurso político y social que intento (y solo se quedó en el intento) transformar esa estructura sin considerar la idea de Marx (1859) plasmada en el Prólogo de la Contribución a la Crítica de la Economía Política, ampliada por Gramsci, en 1934, en los Cuadernos de la Cárcel.
En ese sentido, Gramsci afirmaba en una reflexión interesante y profunda titulada Análisis de las situaciones; relaciones de fuerza y cito:
1) El de que ninguna sociedad se impone tareas para cuya solución no existan ya las condiciones necesarias y suficientes o que estas no estén al menos en vías de aparición y desarrollo. 2) y el de que ninguna sociedad se disuelve y puede ser sustituida si primero no ha desarrollado todas las formas de vida que están implícitas en sus relaciones (Gramsci A., 1999, Tomo 5, p. 32).
Por supuesto, con ese argumento no pretendo descalificar lo épico y romántico del proceso bolivariano truncado por los enemigos del socialismo y la ideología anticomunista. Al contrario, valga el reconocimiento que se debe hacer del papel que jugo Chávez en la historia política contemporánea de Venezuela en el periodo 1992-2012.
La sociedad capitalista rentista, dependiente y subdesarrollada, utilizando una frase coloquial siguen vivita y coleando. Los esfuerzos revolucionarios por sustituirla por un nuevo bloque histórico naufragaron.
III) El prehistórico y arcaico subsistema de gobierno local permanece intacto. La tan cacareada idea de abolir el antiguo poder municipal e implantar una nueva estructura gobierno político, administrativo, se congeló en tiempo y espacio.
Los hechos han demostrado a partir de la Ley Orgánica de las Comunas, en el 2010, que no se han realizado, hasta hoy 2026, las transformaciones anunciadas y nunca se han implementado. El objetivo primario como los plantea ese instrumento normativo que establece instaurar a las Comunas como entidades locales de autogobierno y desarrollar la soberanía popular se quedó en letra muerta.
En consecuencia, el viejo aparataje de poder colonial de los cabildos, ayuntamientos o como se les denomina en la actualidad Consejos municipales y alcaldías, continua en pie y su posibilidad de sustituirlos se fue bien lejos y las comunas por inferencia seguirán siendo una utopía en nuestro país.
La ideologización del discurso fue utilizada en todos los momentos como un recurso de primera línea para impedir la implementación de esa tesis.
Eslóganes o lemas que mediatizaron la posibilidad de desarrollo de un pensamiento crítico en sus adherentes sustituyeron la discusión y la importancia orgánica del instrumento político que le corresponde en momentos de paz o de crisis poner en práctica y desarrollar tácticas y estrategias con el objeto de impulsar, dirigir o mantener el proceso de transformación en cuestión.
Después del fallecimiento de Chávez de manera progresiva empezaron a desmontar lentamente los avances más importantes de la revolución bolivariana y es a partir de 2020 que se profundiza ese proceso. Pero ha sido en los últimos 60 días que han transcurrido, a partir del 3 de enero, que se ha producido el desmontaje definitivo de los hechos, de las leyes banderas, siete en total, y de las decisiones más relevantes que le dieron músculo al proyecto social y político de Chávez.
Como ejemplos relevantes tenemos: algunas leyes banderas, como la Ley de Hidrocarburos ya reformada y la Ley de Minas, en agenda legislativa ordenada por el Secretario del Interior de los Estados Unidos Doug Burgum (3), por las cuales Chávez fue derrocado y otras que están en la mira de los “hijos” de Chávez, hoy los nuevos restauradores del pasado.
A ellas se pueden sumar otras, como: la Ley de Tierras, la Ley de Pesca Ley Acuicultura, la Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadores y Trabajadoras, que seguramente será la siguiente, la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, las leyes del Poder Popular.
Además de las normativas citadas están incluidas, las reformas o derogatorias de la Ley de la Milicia Bolivariana, Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, Ley de las Instituciones del Sector Bancario, Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo, entre otras no menos importantes.
Al respecto se debe agregar el cumplimiento del gobierno, al pie de la letra, de las instrucciones y órdenes, bajo coacción, del plan establecido por la Casa Blanca. Programación que tiene como objetivo, en la fase última la transición deseada y la sustitución del chavismo en Miraflores.
En resumen, a 13 años del fallecimiento de Chávez y a 60 días de la agresión imperialista y violación de la soberanía venezolana, no tengo ninguna duda en subrayar que la realidad situacional nacional e internacional indica que:
a) El proyecto original de Chávez ha sido desmontado.
b) La nueva estrategia política de cambio social obliga a las nuevas generaciones en su devenir histórico a plantearse el objetivo de una nueva emancipación nacional.
c) La correlación de fuerzas nacional e internacional requiere cambiar la estrategia transformación social y coloca a la lucha por el socialismo en una fase de receso y, por tanto, debe ser diferida hasta tanto las condiciones nacionales e internacionales permitan replanteársela.
Por último, los hechos, informaciones y visitas continuas, de manera semanal, a partir del 3 de enero, de funcionarios de primera línea del gobierno Estados Unidos, entre los que se encuentran: John Ratcliffe, director de la CIA, Francis Donovan el jefe del Comando Sur, Laura F. Dogu, embajadora y encargada de negocios, Chris Wright, secretario de energía y últimamente el arribo al país de Doug Burgum, Secretario del Interior, entre otros, calificados por el actual gobierno como amigos y socios de Venezuela, son las muestras más evidentes del tutelaje y el desmontaje del engranaje que le dio soporte a la revolución bolivariana. Por todo lo narrado, termino expresando: Hasta la vista Chávez.
(1) Frase acuñada por Carlos Marx en su análisis sobre la insurrección de los trabajadores franceses durante los 71 días que duró la Comuna de París en 1871.
(2) https://www.youtube.com/watch?v=hjEKobWT6SI
3) https://www.aljazeera.com/news/2026/3/5/venezuelas-president-vows-mining-reform-amid-visit-from-us-cabinet-member
