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Los trabajadores demandamos derechos, no privilegios de minorías

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Lo que expuso Patines ante los Diputados no recoge el sentir de los trabajadores que se movilizaron el 12M, tanto en Caracas como en la mayor parte del territorio nacional.

Quizás éste compañero, lo digo en su condición de trabajador, debió aprovechar la ocasión para exponer con crudeza la realidad de los trabajadores venezolanos que deben sobrevivir con “ingresos” que, hasta ese momento, apenas llegaban a $4 diarios ($120 mensuales), en un país donde el costo estimado de la canasta alimentaria se eleva por encima de los $600. Debió enfatizar además el caso de los pensionados que apenas sobreviven, hasta ese momento, con $ 1,66 diarios (equivalentes a $50). En un país donde las medicinas, que es uno de los rubros de mayor demanda en la tercera edad, tienen costos de mercado internacional.

Este “compañero” debió insistirle también a los Diputados presentes en que la política laboral venezolana vigente mató el salario, por lo que los trabajadores activos apenas reciben los ingresos mensuales por concepto de “bonos”, por lo que prácticamente dejaron de recibir bonificaciones anuales por  vacaciones, por asueto decembrino, y otros beneficios derivados del salario (tales como las primas salariales) sin dejar de mencionar que el esquema vigente ha desparecido las “prestaciones sociales”, que suponen una especie de “ahorro” a largo plazo de los trabajadores que al momento de la culminación de la prestación de sus años de servicio el trabajador tiene garantizado por la Ley. En los hechos las cifras que por estos conceptos reciben los trabajadores son “ridículas”, por decir lo menos. Quizás uno de los ejemplos más gráficos al respecto es el caso de los “jubilados” del sector público, quienes después de más de 25 o 30 años al servicio del Estado terminan recibiendo montos, por concepto de prestaciones, que a duras penas superan los $300, en la mayoría de los casos. Claro con un “salario mínimo mensual” que durante cuatro años ha permanecido inalterado, en 130 Bs. (al cambio del dia de hoy equivalente a $0,29), no puede ser distinto.

José debió hacer un discurso más convincente en los escasos minutos con los que contaba, en el que desnudara la pésima política laboral que desde 2018 el poder Ejecutivo ha implementado, siempre insistiendo en que se ha hecho contraviniendo las leyes laborales vigentes. Por supuesto que debía mencionar también el rechazo de los trabajadores a las pretensiones de Fedecámaras (contando con la venía de los gobernantes) de reformar la Ley del Trabajo, como requisito previo a incrementos salariales. Denunciar lo que muchos hemos llamado el Pacto del gobierno con Fedecámaras.

Quizás los trabajadores debieron haber planificado con antelación quien o quienes tendrían la vocería oficial de la movilización, en caso de que se les presentara la ocasión de algún espacio (como el que hubo) para exponer, las razones de su movilización. Pero no ocurrió así y es comprensible porque se entiende que no se contempló esta posibilidad.

Como trabajador dejo claro que el discurso de Patines no me representa, como entiendo que le ocurre a muchos de los que se movilizaron. La mayoría de los trabajadores, más que estar interesados en tener “camionetotas” de $150.000 o de aspirar vivir en La Mercedes, lo que si aspiramos tener una vida digna y para ello es imprescindible que el salario que recibimos, por el fruto de nuestro trabajo, nos permita a nosotros y a nuestras familias satisfacer plenamente las necesidades esenciales. Pero además queremos que quienes dieron los mejores años de sus vidas prestándole servicios al país, tengan garantizada también una vida digna, recibiendo jubilaciones y pensiones que les permitan costear parte de lo que consumen. Aspiramos, en este sentido, que se materialice lo que al respecto plantea la Carta Magna de nuestro país.

Pero a pesar de que sostengo que lo que vociferó Patines a los Diputados no me representa, también debo expresar que no me representan tampoco ninguno de los diputados (independientemente  de su bando político) que gozan de privilegios sólo de minorías.

Los trabajadores el 12M salimos a las calles a reclamar derechos laborales que el gobierno nos conculca, no a “mendigar” los privilegios que los políticos disfrutan a costa del pueblo y en detrimento de las mayorías. Los trabajadores seguiremos en las calles, esperemos que en otra ocasión, de presentarse quien asuma la vocería de los trabajadores exponga un discurso que verdaderamente represente la causa de los trabajadores y las razones de su lucha.           

Es preciso acotar que la medida que desde el 13 impuso el Ejecutivo (incrementando $30 a los trabajadores activos en el Bono), nada tiene que ver con las demandas laborales por las que los trabajadores se han movilizado y se mantienen en conflicto en defensa de sus derechos. 

Carlos Luna Arvelo.  


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