De la soberbia, a la sorpresa, de la desesperanza al acopio de nuevas fuerzas
Con lo que estamos presenciando desde la dirigencia del actual sistema administrativo venezolano consideramos que se le están facilitando las cosas a la derecha, a la burguesía y al imperialismo sin disparar un tiro. "Los que vienen a sepultar al Socialismo encontraron la tarea adelantada" expone un camarada luchador.
A Trump, gran burgués como es, le está saliendo muy barata su aventura con Venezuela. Impensable hasta diciembre pasado cuando Maduro (quien de manera desaforada no paraba de bailar y burlarse de la situación), Diosdado (quien de manera soberbia decía que "podían entrar pero no iban a poder salir"), Jorge Rodríguez (de manera intemperante había mandado a la mierda al imperio), Pedro Carreño, Lacava (con su mantra de "aquí no se rinde nadie"), la almiranta Carmen Meléndez, Mario Silva, Padrino López y todo el PSUV hacían alarde de poder, del moderno equipamiento armamentístico, de los 5 millones de milicianos enlistados y entrenados, de los helicópteros, aviones y misiles antiaéreos portátiles de fabricación rusa (MANPADS), o sea, de los 5 mil Iglas desplegados "hasta en la última montaña, en el último pueblo y en la última ciudad del territorio", con "miles de operadores entrenados", del sistema de radares que impediría cualquier incursión aérea y que por ello se habían detectado y derribado más de 400 aviones del narcotráfico, todo ello complementado con los S-300VM, los Buk-M2E o los S-125 "Pechora" también rusos.
Es decir, una fuerza casi indestructible. Además se admitía contar con el control absoluto de todos los poderes públicos (Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Electoral, Ciudadano) y una........
