Ficciones macroeconómicas y usura financiera: Argentina marcha sobre las brasas de un nuevo 2001
La frialdad de los números macroeconómicos que celebra la casa rosada, choca de frente con una realidad violenta que se vive en los barrios populares, las fábricas vacías y los hogares de la clase trabajadora argentina.
Mientras el discurso oficial exhibe una desaceleración de la inflación, presentándola como un logro histórico, el pueblo sabe perfectamente que se trata de una inflación ficticia.
Los precios de los alimentos, los servicios públicos y los medicamentos ya han alcanzado niveles prohibitivos, lo que se ha detenido no es la ambición empresarial, sino la capacidad misma del bolsillo popular para seguir pagando.
Vivimos la paz de los cementerios económicos.
Las condiciones materiales que hoy maduran en el país guardan un alarmante y doloroso paralelismo con los meses previos al estallido social de diciembre de 2001.
La destrucción sistemática del aparato productivo, la ola de despidos masivos y el cierre definitivo de pequeñas y medianas empresas están empujando........
