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“Nuevo orden”, menos determinismo

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22.06.2026

La imagen de Venezuela como una suerte de laboratorio geopolítico de la administración Trump en el hemisferio occidental, ha adquirido una fuerza cuya génesis, sin duda, invoca los sucesos del 3E. Desde entonces, el territorio venezolano se ha convertido en el campo de prueba de una doctrina global reconfigurada a la luz del Corolario Trump, esta vieja-nueva “Doctrina Donroe” caracterizada por la contención extra-hemisférica y la limpieza de competidores en el área de influencia, el marcaje y criminalización del “enemigo externo” y la demostración de fuerza y control unilateral. Una visión que además evidencia las contradicciones que ya se avizoraban antes de que la operación “Absolute Resolve” fuese invocada y desplegada: el divorcio entre la agenda de un actor externo movido por un interés comercial -no precisamente democrático- y las necesidades de actores políticos locales de recuperar su influjo y capacidad de agencia, eso que hacia lo interno hoy luce prácticamente desleído.

El asunto, cabe subrayar, parece ir más allá de esa simple desconexión de “narrativas, historias y lenguajes” que algunos analistas extranjeros señalan. Va más allá del clivaje retórico entre Democracia -atada en este caso a la celebración de elecciones, lo más pronto posible- vs. Negocios: petróleo, energía, demostración de fuerza militar, hegemonía hemisférica. Tal discordancia, de hecho, apenas asomaría la cara más superficial de un problema estructural. Tras los discursos -muchos de ellos con obvio foco propagandístico- subyace una desalineación operativa y estratégica en la que objetivos, métodos de acción y mapa de aliados necesarios para una parte, resultan un estorbo o incluso una amenaza para la otra.

El despliegue de la estrategia estadounidense en Venezuela, con acciones de gran impacto como el ataque “rápido y letal” en el estado Bolívar para eliminar al líder del Tren de Aragua mediante cooperación entre el Comando Sur y fuerzas de seguridad nacional, revela una y otra vez que ambos sectores -alianza de poder interno/externo y aspirantes a obtenerlo- estarían operando bajo lógicas distintas. Una especie de cortocircuito........

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