Legítimas preocupaciones
“El nivel de indigencia y pobreza en la población … trepa al ritmo del déficit fiscal, de la inflación y las devaluaciones de la moneda” . Willy Kohan
A pesar de la penosísima decadencia que sufre la Argentina desde hace ocho décadas, en la mitad de las cuales fue gobernada por distintas variantes del “justicialismo”, hoy los responsables de tamaña catástrofe económica, política, social y educativa y del probado (pero aún no totalmente mensurable) saqueo al que sometieron al país, pretenden regresar al poder para seguir destruyéndolo.
Y lo hacen encaramados sobre los monumentales errores que comete el Ejecutivo, sobre todo en materia comunicacional, y la absoluta falta de empatía que demuestran sus funcionarios frente a las penurias que atraviesa una gran parte de la ciudadanía, que lo votó ya dos veces pese al fuerte ajuste impuesto para bajar la inflación. Estas torpezas del oficialismo, derivadas de la falta de explicaciones previas, en temas muy caros a la sensibilidad social – financiamiento universitario, Garrahan, discapacidad, cultura, etc. y, ahora, la “ley de tierras” – y también de la inmundicia en que ha convertido el proceso de designación de los jueces – han habilitado al pero-kirchnerismo a apropiarse del “relato” y enarbolar banderas que su propia historia exhibe como falsas, pero que la habitual falta de memoria del electorado le permite.
El fantasma de ese retorno a un pasado trágico preocupa, alarma y petrifica, razonablemente, a los potenciales inversores, sean locales o........
