Asco y Miedo
“En política, si pronosticas qué, no digas cuando. Y si pronosticas cuando, no digas qué».. Julio M. Sanguinetti
En medio del calor y de la alegría compartida – y la consecuente distracción – que produce el éxito de la selección nacional de fútbol, que disputará mañana el partido final ante España, han pasado bajo el radar algunas maniobras del Gobierno que hubieran debido generar fuerte repulsa en la ciudadanía. Con mucho más de medio siglo ejerciendo como abogado, siempre he dicho que, con una Justicia independiente, seria y rápida, todo será posible; sin ella, nada lo será; la inmutabilidad del «riesgo-país” frente a los innegables logros macroeconómicos del Gobierno lo confirma.
Tal vez, si Javier Milei no hubiera puesto en su discurso de apertura de las actuales sesiones ordinarias del H° Aguantadero tanto énfasis en su promesa de moralizar al aparato del Estado después de tantas décadas de contubernios rastreros y saqueo indiscriminado, estaría quien esto escribe menos asqueado ante la forma en que está llenando – por supuesto, algo impostergable – los muchísimos casilleros vacantes en el Poder Judicial.
Pese a que contaba con el proyecto de reglamento que garantizaba la transparencia y premiaba la idoneidad en la selección de los jueces que habían elaborado los ministros de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, optó por repetir los habituales vicios de la vieja política que, a contramano de las necesidades sociales, garantizan la impunidad pasada y futura de antiguos y actuales funcionarios públicos,........
