El déficit democrático
Veintisiete (27) años de hegemonía militarista, de inspiración castrocomunista, en Venezuela han impactado de manera significativa la cultura democrática y los valores que la sustentan. La convivencia civilizada ha sido lesionada; el pluralismo político, profundamente afectado, hasta el punto de generarse graves intolerancias en amplios sectores de la sociedad. La ética ha sido relegada en segmentos importantes de la nación.
Los sectores democráticos estamos obligados a educar con la palabra, pero, sobre todo, con el ejemplo. Debemos demostrar, en nuestra propia esfera de actuación, que somos demócratas: que creemos y, fundamentalmente, practicamos los valores de un sistema de vida y de gobierno fundado en el pluralismo, la libertad y el respeto.
Ese déficit de valores democráticos ha corroído el tejido social de nuestra nación. El autoritarismo en boga, la arrogancia, el caudillismo, el abandono del bien común, la corrupción y las ambiciones personales han demolido prácticamente todas las instituciones, incluidas aquellas que deberían ser modelo de nuestro compromiso democrático.
Estoy convencido de que los antivalores de la dictadura han permeado incluso a ciudadanos, grupos y comunidades que........
