Elogio de la sencillez
Elogio de la sencillez
Ser sencillo significa alguien que no tiene artificio, que tiene facultad de ser él mismo, de existir en un solo bloque, de aspirar a una cierta coherencia de vida entre lo que se dice y lo que se hace
La sencillez es la virtud de la madurez. Consiste en el arte de reducir lo complejo a lo elemental. Lo elemental es lo indivisible, lo que es fácil de hacer o comprender, aquello que no tiene artificio ni ostentación, que expresa ese concepto como lo ... que realmente es. Sencillez es llaneza sin doblez. Es el más ligero de los valores: es transparencia, nitidez, ausencia de artificio. Como psiquiatra, a veces les digo a mis pacientes: tu peor enemigo es tu cabeza, que te ha jugado muy malas pasadas y que va de aquí para allá sin control y te somete a un vaivén de idas y venidas, en donde asoman preocupaciones, miedos, malos presagios y te adelantas en negativo, vives el presente empapado de temores posibles que te producen incertidumbre.
Quiero hacer una distinción entre dos palabras cercanas, que a menudo se las considera como sinónimas: simple y sencillo. Empezaré por la primera. Simple es una persona que despacha un tema importante en dos pinceladas, sin matizar y sin cierto análisis serio y se queda tan tranquila. De hecho, decimos en el lenguaje coloquial con un cierto desprecio: esa persona es muy simple… es un simplón; falto de sazón y de sabor, corto, plano, de pocas luces, con un discurso pobre en donde no hay matices.
Por el contrario, sencillo significa alguien que no tiene artificio, que carece de ostentación: que tiene facultad de ser él mismo, existir en un solo bloque, de aspirar a........
